Veinte personas se encargan de poner guapos a los clientes en Illodo. Esta peluquería situada en Frei Rosendo Salvado tiene una clientela fija y de alto poder adquisitivo y por ello no han notado demasiado la crisis. Los hombres son los más asiduos en este local, pero también se debe al menor tiempo que se necesita para cortarles el pelo. Pablo Illodo es uno de los peluqueros y cada vez nota una mayor preocupación por la belleza en los varones, que ahora también dedican su tiempo a hacerse manicuras, pedicuras, depilaciones y limpiezas faciales. Y es que en esta peluquería los servicios que se pueden encontrar son muy variados, desde sesiones de gimnasia individualizadas hasta masajes o depilación láser. En las mujeres se están popularizando los cortes modernos y atrevidos y Pablo es de los que siempre aconseja a sus clientas un cambio de estilo. Además de sus funciones de peluquero también hace de psicólogo, como el resto de empleados de Illodo, que cada día escuchan las historias y problemas de sus clientes, ya que la charla mientras se peina es algo tradicional. El mundo zen en el pelo. La peluquería de Susana Alonso sigue el estilo zen del budismo japonés, que da nombre a su local. Para ello siempre tiene música relajante y unos espacios distribuidos de una forma armoniosa para producir sensación de relax. Siguen este estilo en todo y por ello Susana y sus compañeras no son muy propensas a elaborar peinados complicados y demasiado extravagantes, y sus clientes lo saben. Por ello a este establecimientos acuden las personas que desean un peinado natural y un cuidado del cabello excelente. Aun así, en esta peluquería se trabaja con cualquier demanda y son muchos los que acuden con una foto de un famoso para que las peluqueras les hagan un corte igual. Aunque atienden a hombres y mujeres, estas últimas son las que más acuden al lugar, que en los dos años y medio que lleva abierto no ha tenido problemas con la crisis económica. A pesar de ello, notan una mayor preocupación a la hora de saber cuánto costará un buen peinado.
En la peluquería de Marina Fernández el cuidado del pelo es el principio fundamental a seguir. En su local trabajan con peinados, estética y masaje terapéutico y venden los productos que utilizan en la peluquería. Y es que en el cuidado del cabello no vale usar cualquier cosa y, como Marina asegura, «hay mucho producto de supermercado que usan siliconas no solubles que se pegan al pelo», por eso aquí siempre recomiendan a la gente que acude a ponerse guapa, que usen productos especializados. Las uñas también tienen protagonismo en esta peluquería, ya que son especialistas en realizar dibujos divertidos para darle un toque diferenciador a la persona. Sus tintes van desde el azul marino hasta el verde o el violeta y aunque algunos se atreven a probarlo, en este local manda lo tradicional.