El Santiago más aventurero

Carla Losada redac.santiago@lavoz.es

SANTIAGO

La aventura está servida en Compostela. Numerosas son las empresas que ofertan actividades de aventura para disfrutar con los amigos de un buen día. Gaels, regentada por José Manuel Vázquez, organiza desde el 2009 partidas de paintball, tiro con arco y circuitos de minigolf. La actividad más popular de Gaels es el paintball, que desde hace un año y medio se ha convertido en una opción muy popular para despedidas de soltero y grupos de amigos. Las actividades de Gaels tienen lugar en una finca de 74.000 metros cuadrados en Xan Xordo y congregan a público de lo más variado. Además de las actividades propias de cualquier circuito de aventuras, en Gaels organizan Urbantura. «Se trata de una especie de videojuego con GPS por las calles de Santiago», cuenta José Manuel. A toda ola. El campeón gallego de kitesurf, Manuel Zoilo, fundó hace cuatro años la Furacán Kite Escola de Santiago para enseñar este deporte, que consiste en practicar saltos y piruetas sobre una tabla mientras se lleva una cometa por el aire. «Yo aprendí el kitesurf en Tarifa, empecé a competir y decidí montar una escuela en Galicia», relata Manuel. Furacán, que también organiza cursos de surf y bodyboard, imparte las clases en playas de toda Galicia. El esfuerzo de los participantes no es en vano, pues al final del curso reciben un carné que acredita el nivel de kitesurf que han alcanzado y les permite comprar material para practicar este deporte en cualquier parte del mundo.

Rafting, barranquismo, piragüismo en aguas bravas y vuelos en avioneta son solo algunas de las actividades que ofrece la empresa compostelana Xoldra. El negocio nació hace dos años para organizar eventos para fiestas de cumpleaños y despedidas de solteros pero con el tiempo incorporó actividades de aventura. «Tenemos gente de todas las edades, de 30 a 50 años», cuenta Alicia Devesa, gerente de Xoldra. La popularidad del paintball también ha pega fuerte en este negocio, ya que es una de las actividades más demandas por los clientes, junto al rafting y el barranquismo. Está claro que cada vez son más los valientes que se deciden por actividades extremas para disfrutar de su tiempo de ocio.