El Obradoiro 2010/11 está ya en marcha, a caballo de lo que fue un bum inesperado la pasada temporada y de lo que pueda ser en la 2011/12, no la que está a punto de empezar, sino la siguiente. Eso es, quizás, lo que se juega el club a partir de mañana, con la apertura del plazo para renovar carnés.
Evidentemente, nadie espera alcanzar los casi 4.400 de la ACB. Y nadie se atreve a hacer una previsión o una estimación respecto a cuántos de esos 4.400 van a repetir.
Hasta el momento, el equipo gusta y el extracomunitario que falta por llegar va a dar un empujón más al capítulo de la ilusión. Si el Obradoiro es capaz de hacer del Multiusos de Sar una cancha de referencia en la LEB Oro como lo fue en el paso por la ACB, el proyecto no flojeará en la cimentación. La dimensión que pueda alcanzar empezará a conocerse esta semana.
Después llegará el turno de la vertiente deportiva, y ahí nadie puede garantizar resultados. Sobre el papel, el conjunto santiagués está armando un colectivo sólido, compensando y competitivo. Si los seguidores empujan y los resultados acompañan, la ecuación será perfecta.