Los informes de las obras no detectaron el problema

La Voz

SANTIAGO

Las obras de urbanización del polígono de procedencia de los vertidos fueron recibidas por el Ayuntamiento en febrero del 2007 a instancias de la junta de compensación, que aportó los certificados de las empresas suministradoras de los servicios, entre ellas Aquagest. Nadie se fijó en el problema de las aguas residuales, que caminaron mansamente hacia el regato Porto do Medio y, en consecuencia, al río Sar.

La situación se hizo realmente evidente a raíz de las obras de construcción del polígono Sunp-5 de A Muiña, que significó la demolición de la antigua fábrica de Cuétara y la limpieza de la densa vegetación que ocultaba el conducto de las aguas grises y que quedó claramente a la vista.

Por ahí siguen discurriendo hacia el río, sin ningún tipo de depuración, un insano líquido plagado de aceites, detergentes y una diversidad de contenidos residuales provenientes de los domicilios y locales del Sunp-6. Las aguas fecales, sin embargo, van a parar a los cauces normales del saneamiento.

Los tubos que transporta el agua poluta atraviesan la rúa de San Lázaro y el perímetro vallado de las obras de urbanización que se están ejecutando en el polígono de A Muiña. El Ayuntamiento facilitó a la fiscalía, a requerimiento de la misma, todos los datos concernientes al polígono Sunp-6 de San Lázaro.