Solo está previsto el inicio de las obras del centro de investigación en tecnologías de la información
30 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La crisis azuza a todos por igual y la Universidade de Santiago no es una excepción. Con los primeros datos contables sobre la mesa, lo más probable es que el nuevo equipo rectoral se vea obligado a preparar un plan de priorización de obras en el seno de la institución académica. Es decir, se retrasará la construcción de nuevos edificios -todos dentro del proyecto de Campus Vida- y habrá que reducir los trabajos de mantenimiento y reparación de los edificios existentes a los más urgentes.
De hecho, y según resaltó la vicerrectora de Economía e Infraestruturas, Sara Cantorna, por el momento, el único edificio que se construirá es el Centro de Investigación en Tecnoloxías da Información (Citius). La Universidade está ya a la espera de obtener la licencia de obra, ya ha retenido en los presupuestos la cantidad necesaria para iniciar los trabajos y cuenta con los anticipos reembolsables y los Fondos Feder necesarios. Según las previsiones del proyecto que ya es campus de la excelencia internacional, el Citius estará en funcionamiento en el 2012 tras una inversión de cinco millones de euros.
Para esa fecha estaba también prevista la nueva Facultade de Medicina, ubicada en los terrenos que a día de hoy ocupa San Ignacio de Loyola (conocido como el Banco do Pobre. El rector, Juan Casares Long, ya anunció que las obras se retrasarían. No en vano, la parcela donde estará situado el centro aún no ha sido expropiada. En todo caso, y según constató la vicerrectora de Economía, todas aquellas infraestructuras que están ya en marcha tendrán que completarse.
Priorizar
«Temos que pararnos a pensar, porque todo non se pode facer», lamentaba tras el Consello de Goberno Cantorna. Uno de los primeros pasos que habrá que dar será calcular la capacidad anual de la Universidade para devolver los anticipos reembolsables con los que se financia la construcción de estas infraestructuras.
La USC está también a la espera de conocer las cantidades que le aportará el plan de financiación de la Xunta, uno de los principales indicadores para valorar su capacidad de maniobra en cuanto a la construcción.