El grupo madrileño Pereza presenta su disco «Aviones» en la Quintana
30 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Han pasado ya unos cuantos años desde que un par de madrileños desvergonzados revolucionaron la sala Capitol con uno de sus primeros discos, Algo para Cantar . Lejos han quedado auténticos himnos de la banda como Música ligera, pero la esencia sigue ahí. Su último álbum, Aviones , se aleja en tono acústico y tranquilo de sus trabajos anteriores pero sigue siendo Pereza en estado puro. Y es que estos fieles a la capital compostelana siempre han hecho exactamente lo que han querido. Su máxima es hacer canciones «sin vender ninguna moto». Su deseo para esta noche, como decía Bruce, lograr que el precio de la entrada sea impagable.
-Otra vez en Santiago, ¿parada obligatoria de cada gira?
-Sí, es un lugar que nos gusta un montón. La primera vez que llenamos una sala fue aquí y ver cómo has ido construyendo algo poco a poco es muy bonito. Además el público gallego no regala nada. Es un termómetro en el que creo
-El último disco, « Aviones» , que cumple ya un año, encaja con Capitol.
-Sí, es un disco que funciona bien en un rollo más íntimo. Durante la gira de invierno ha funcionado muy bien en salas y teatros. Pero en verano ampliamos el repertorio y recuperamos algunos rocks para adaptarlo a los grandes escenarios como el de la Quintana. La sala Capitol es muy especial para nosotros. La recuerdo como una de las mejores de España y yo le tengo un cariño muy especial.
-¿Es buena idea que los menores de 16 años no puedan asistir a los conciertos si no es acompañados por un adulto?
-Nunca me gustó la idea de que no tengan acceso a la cultura. Los 14, 15 años son una edad en la que la música te taladra el alma. Esta medida es una cosa absurda. Si lo hacen para evitar que se droguen en el concierto es tontería porque pueden ir a la discoteca de al lado a ponerse hasta el culo.
-Pereza compone de gira, deja madurar las canciones, se mete en el estudio y otra vez a la carretera. Llevan unos cuantos años sin parar, ¿no les apetece cambiar el ritmo?
-Sí, sí. El año que viene vamos a parar. Por lo menos medio año. A priori no habrá disco nuevo de Pereza en la calle. Creo que es necesario descansar tú, que la gente descanse de ti y así poder coger perspectiva.
-Han pasado de hacer horas extra en otros trabajos para salir al paso a llenar la nevera con su música. ¿Cuál es la próxima meta?
-Mantener la nevera. Mantener lo que tenemos y seguir haciendo discos. Esto es una carrera de fondo. No me importa tener más o menos éxito si sigo ahí y si hay gente que me quiera escuchar.
-En una ocasión dijo que el éxito consiste en «poder elegir». ¿Pereza hacen lo que les da la gana?
-Pues dentro del sentido común, sí, afortunadamente. Tenemos la suerte de marcar nosotros los tiempos. Yo no pienso en mi compañía a la hora de hacer los discos. Pereza es un grupo que tiene como máxima hacer cancioenes.
-¿Cómo es oír algo tuyo en los labios de Andrés Calamaro?
-Es uno de los regalos que tiene esto de la música. Alguien a quien llevas algo escuchando canta algo tuyo. Me siento muy orgulloso.
-¿Y trabajar con Sabina?
-Pues igual. Con Sabina la satisfacción es mayor porque no se trata de una colaboración, sino que nos llamó para componer y tocar con él en América. Es un aprendizaje muy fuerte ver cómo el tío se mueve por el folio, cómo maneja la situación. Es un artesano de las canciones.
-Pereza tiene en común con los músicos argentinos el situar a quien les escucha en una calle concreta, en un bar determinado. ¿Cuál es la fotografía de Compostela?
-Pues en Santiago no controlo los nombres de las calles pero hay muchos sitios en esta ciudad que merecen una fotografía. Después del concierto de esta noche me pondré a ello.