El Ministerio Fiscal ha pedido la apertura de juicio oral ante la Audiencia Provincial por el caso Montebalsa, abierto después de que el Ayuntamiento remitiese a la Fiscalía el expediente de la contratación de la obra de mejora del polideportivo del colegio Quiroga Palacios tras advertir la supuesta alteración de un documento en una de las ofertas presentadas y por el que este ministerio imputó inicialmente al entonces jefe del Servicio de Obras del Concello, Tomás Rivas, y finalmente también al arquitecto técnico municipal Isidro Mendoza. Junto a la petición de que se abra juicio oral, remitida al Juzgado de Instrucción número dos de Santiago, que llevó las diligencias previas, la Fiscalía ha formulado escrito de acusación contra ambos por sendos delitos de falsedad documental y prevaricación. Y pide en sus consideraciones provisionales la imposición de penas de prisión de tres años y seis meses para cada uno, 14 meses de multa con cuota diaria de 10 euros y cuatro años de inhabilitación especial para empleo o cargo público. Eso por el delito de falsedad. Por el de prevaricación pide ocho años de inhabilitación. En sus conclusiones, el fiscal indica que ambos acusados «sustituyeron intencionadamente uno de los documentos que presentó en su oferta una de las empresas licitadoras por otro que ellos crearon». Su finalidad era «conformar la voluntad de la mesa de contratación en el sentido de adjudicar las obras a otra empresa en vez de a aquella a la que le correspondía una mayor puntuación objetiva y que había presentado el documento que sustituyeron». El objetivo, según ese mismo escrito, era adjudicar la obra a Montebalsa -en detrimento de Piedras Sigrás-, como así se hizo inicialmente, aunque el Ayuntamiento suspendió el proceso al detectar irregularidades. Finalmente, el contrato recayó en Sigrás. El proceso de adjudicación El problema con la adjudicación surgió cuando, tras la valoración de las ofertas, Piedras Sigrás aparecía en el informe técnico como la que obtenía más puntos, pero en las conclusiones se decía que era Montebalsa. Así lo puso de manifiesto algún miembro de la mesa de contratación, que encomendó a los imputados -Rivas formaba parte de este órgano como vocal y Mendoza asistía a sus reuniones aun sin ser miembro, según apunta el fiscal- corregir el defecto detectado. En la siguiente reunión de la mesa, «y puestos de común acuerdo, decidieron presentar una nueva versión del informe que siguiera concluyendo que la empresa con más puntuación era Montebalsa». Tres días antes, Tomás Rivas habría llamado al representante legal de Piedras Sigrás, según el fiscal, quien sostiene que previamente los imputados habían «manipulado» en el cedé con la oferta de esta empresa un anexo, para dar una nueva redacción a los sumandos del anexo que recogía el volumen de mano de obra que cada licitador proponía emplear. La imprimieron y «para dar apariencia creíble al documento estamparon en él un sello antiguo de la propia empresa, y que no consta cómo tenían a su alcance». Según el fiscal, Rivas consiguió que el representante de la empresa firmase el papel, aduciendo que había extraviado un documento y que como él no era el adjudicatario no pasaba nada, pero que quería tener todos los expedientes completos. «El documento que así habían fabricado» se incorporó entonces al expediente «en lugar del original». Este establecía la misma conclusión que el informe anterior y pasó la aprobación de la mesa de contratación, que ese día veía otras siete obras del Plan E, como la del Quiroga Palacios. No llegó a distribuirse copia a los vocales y ninguno llegó a verificar la nueva redacción. Los imputados dijeron que se habían hecho una serie de correcciones aritméticas y «dejaron claro que las correcciones no afectaban en ningún caso a las propuestas de adjudicación», hablando en plural, al celebrarse formalmente ocho mesas distintas para otras tantas obras. El fiscal dice que «manipularon la voluntad» de la mesa en base a sobreentendidos, pues sus integrantes asumían que se presentaría un nuevo informe que concluiría que Sigrás sumaba más puntos.