La CIG paralizó la construcción de la terminal del aeropuerto de Lavacolla
SANTIAGO
Una comisión de delegados de la CIG del sector de la construcción, junto a un grupo de entre sesenta o setenta parados de la zona de Pontevedra, paralizaron ayer las obras de construcción de la nueva terminal del aeropuerto de Lavacolla. La comisión llegó al recinto a las ocho de la mañana y, según informó Xoán Xosé Melón, portavoz de la central sindical nacionalista, tras hablar con los responsables de la obra se entró en el recinto y se paralizaron los trabajos sin que se produjera ningún problema. El parón se prolongó a lo largo de toda la jornada, según fuentes sindicales.
Xoán Xosé Melón explicó que esta iniciativa forma parte de una campaña gallega puesta en marcha hace unos meses para denunciar las irregularidades en materia laboral que se vienen produciendo por parte de las empresas subcontratadas por grandes empresas para ejecutar infraestructuras de gran volumen en Galicia. Melón dijo que, una vez en el lugar, pudieron constatar que la situación es «aínda peor do agardado». Apuntó que «descubrimos que os traballadores da quenda das oito da mañá dobraban o horario», por lo que, en realidad, venían de trabajar en el turno que salió a las doce de la noche. El portavoz dijo que viene siendo habitual que los trabajadores realicen jornadas de entre 10 y 12 horas diarias. En esta obra se trabaja, según la CIG, hasta doce horas incluyendo los sábados, domingos y festivos, lo que «incumpre o calendario laboral da construción na provincia».
Por si fuera poco el volumen de horas de trabajo, los sindicalistas constataron a pie de obra que «non sempre se pagan as horas extra» y que, además, se paga la hora de trabajo ordinario a cuatro euros. Xoán Melón dijo que, hace algún tiempo, el precio era de seis euros, pero ahora se está bajando aún más.