En el momento de dar luz verde al plan de financiación, la Universidade ya lo veía negro. Y es que el equipo de gobierno predijo que la USC se vería obligada a utilizar para gastos corrientes de la institución académica partidas establecidas en el plan para contratos programa y apoyo a la investigación. Sobre todo, a causa de las particularidades de la institución académica compostelana, como puede ser la plantilla de personal, la estructura de de servicios e infraestructuras y el perfil de actividad que realiza.
Por eso, desde hace tiempo la Universidade de Santiago reclama un salto cuantitativo y cualitativo de la financiación por parte de la Xunta de Galicia, a la que exigen que dedique, al menos, un 1% del PIB a financiar el sistema universitario gallego.