La corporación municipal de Arzúa acordó instar a la Xunta a reabrir la oficina comarcal de rehabilitación, cerrada a finales del año pasado, y a dotarla de más personal técnico y de nuevas competencias. Solo los dos ediles del PP no respaldaron la propuesta, que partió del PSdeG y que tiene pocos visos de prosperar a tenor de que el director del Instituto Galego de Vivenda e Solo, José Boné, rechazó igual solicitud en una reunión que mantuvo, la semana pasada, con el alcalde arzuano, Xaquín García Couso (BNG). Otro de los acuerdos adoptados con el consenso de los grupos nacionalista, socialista e independiente ha sido la solicitud a la Xunta para que mantenga la gratuidad de los trabajos de desinfección de vehículos de ganado. La propuesta, que tampoco respaldó el PP, la planteó el gobierno local toda vez que la Consellería de Medio Rural hizo público que el servicio, al que obliga la normativa de transporte de animales vivos, se gravará con un tasa que oscilará entre 6 y 25 euros. Esa determinación, que afectará directamente a transportistas y tratantes, terminará perjudicando a los ganaderos, según consideraron los ediles de Arzúa que apoyan la gratuidad.