La Asociación de Troiteiros Río Furelos, de Melide, gestionará cerca la mitad de las autorizaciones para pescar en el coto del cauce fluvial que da nombre al colectivo. De ese modo se desprende del convenio que la entidad renovó, días atrás, con la Consellería de Medio Rural, que autoriza a gestionar hasta el 45 por cien de las permisos para practicar el deporte. En la actualidad, la Asociación de Troiteiros está avalada por el departamento autonómico para entregar a sus socios el 35 por cien de los abonos, es decir 2 de los 6 que, en temporada de pesca, se expiden a diario los martes, miércoles y viernes; y 5 de los 15 permisos disponibles los fines de semana y festivos. Tras la renovación del protocolo como gestor del coto del río Furelos, el colectivo melidense de pescadores pasará a disponer, respectivamente, de 3 y de 8 autorizaciones diarias. Aunque el incremento en la expedición de permisos para pescar ya ha sido convenido, no se hará efectivo hasta el próximo año, según apunta el presidente de la Asociación de Troiteiros, Xavier Pazo, que explica, al respecto, que para ello están obligados a cumplir con una serie de obligaciones, también establecidas en el protocolo. Esas pasan por mantener libre de maleza los accesos al río, en perfecto estado la señalización del coto de pesca, por recopilar información a través de encuestas sobre las capturas y los ejemplares que sueltan los socios que hacen uso de los permisos para pescar, y por colaborar, cuando así se les requiera, con las iniciativas medioambientales que pueda impulsar la Xunta. Las tareas a las que obliga la Consellería de Medio Rural no son nuevas para el colectivo de pescadores de Melide, que, en los últimos años, ya asumió labores de limpieza y de señalización del río Furelos, amén de poner en marcha campañas de sensibilización ambiental. De hecho, para Xavier Pazo, la renovación del convenio con el departamento autonómico «é un recoñecemento de que se están a facer ben as cousas», afirma. Señal de ello es también para el presidente de la Asociación de Troiteiros el hecho de que la vigencia de protocolo se amplió de uno a cuatro años, con lo que la próxima renovación no será hasta el 2014. «Danos máis tranquilidade porque nos exime de estar a tramitar xestións burocráticas todos os anos», afirma, al respecto, Pazo. La gestión del coto fluvial por parte del colectivo no solo representa una ventaja para los asociados «porque os permisos son só para eles», indica Xavier Pazo, sino que también por el ahorro que les reporta al rebajarse el precio de 3 a 2 euros. La recaudación es en beneficio de la asociación.