Santiago se salvó ayer de las previsiones más duras del paso del ciclón Xynthia , que apenas tocó la ciudad. Aunque sí hubo fuertes precipitaciones (más de 41 litros por metro cuadrado), el viento tuvo su máxima en los 77,4 kilómetros por hora de las 21.50 horas. Lo que sí se dejó notar, expresamente en el tráfico urbano, fue la cautela que despertó entre los ciudadanos la alerta roja decretada en toda la comunidad por la aproximación de la borrasca. Poca gente y apenas tráfico, mucho menos del habitual para la tarde de un sábado, se dejaron ver en el centro urbano.
La ciudad no registró problemas mayores y salvo incidencias muy puntuales y de escasa entidad, la policía local y los bomberos tuvieron una jornada sin muchos agobios. De hecho, estos últimos únicamente registraron cuatro salidas en toda la tarde, aunque una de ellas fue para acabar de derribar y retirar los restos de la pared de una casa en ruinas deshabitada que había cedido en el lugar de Tres Aldeas, con el fin de evitar riesgos en la carretera. Eso sí, cuando llegaron se encontraron con que unas vigas habían caído sobre un vehículo estacionado. El resto de las salidas, salvo una matinal para retirar un árbol, fueron para retirar unas pancartas y un cartel que amenazaban con caer y unas uralitas del tejado de una vivienda.
El Ayuntamiento mantuvo activo toda la tarde el dispositivo organizado con los servicios de emergencia y las empresas concesionarias de los servicios que podrían verse afectados por la borrasca, pero más allá de la pérdida del suministro eléctrico en una zona de Aríns y del incremento del caudal de los dos ríos que cruzan la ciudad (el Sarela se desbordó algo, aunque sin consecuencias en Tras Santa Isabel y Vidán), no hubo mayores problemas.
En la comarca y área de influencia de Compostela, la zona más afectada fue Santa Comba, donde se dieron las ráfagas de viento más altas, con 99,3 kilómetros. Hasta las 19 horas, las mayores dificultades las causó la lluvia, con inundaciones en dos viviendas de A Ponte y el corte al tráfico del puente sobre el Xallas a su paso por A Coba. Este cauce anegó además la playa fluvial de Esmorode. También se retiraron árboles en varios lugares, al igual que en Boqueixón y Brión. Y en Padrón, el Ulla se desbordó en A Ponte. En Arzúa y Melide los efectivos de emergencia salieron para sujetar la cubierta de una nave y retirar unas vallas publicitarias.