03 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
No hay baby bum ni nada que se le parezca. Los leves repuntes de nacimientos son pequeñas piedras en un enorme valle en el que se ha metido la natalidad de Santiago. Los jóvenes en edad de trabajar y procrear siguen emigrando a la periferia y los que de verdad levantan el padrón son los extranjeros que huyen de la miseria. Y es así.