El Concello teense investiga una tala ilegal de carballos centenarios en una finca municipal de Cornide
SANTIAGO
El Concello de Teo ha abierto una investigación que con toda probabilidad acabará en una denuncia por vía judicial para esclarecer lo ocurrido con una tala de varios carballos, alguno de ellos centenarios, ubicados en una parcela municipal de Cornide, en Calo. La tala, según pudo averiguar la Policía Local, se produjo el pasado domingo en unos terrenos de fácil acceso, ya que en una de las parcelas afectadas por este suceso tiene un parque infantil municipal, lo que convierte a la zona en un lugar bastante transitado. Prueba de ello es que fueron los propios vecinos del lugar de Cornide los que alertaron de esta tala, que afecta a cinco ejemplares, alguno de ellos de gran envergadura, lo que provocó que fuese necesario emplear una grúa de grandes dimensiones para completar una tarea que no pasó desapercibida para los vecinos del lugar. Tras el aviso se pudo constatar que la persona promotora de la tala es una vecina del municipio que previamente había notificado a la Consellería de Medio Ambiente que iba a realizar esta operación, aunque en dicha comunicación informativa, que está visada por Medio Ambiente, se especifica el lugar de la tala, pero no la parcela exacta en la que finalmente se realizaron estos trabajos, una práctica habitual en este tipo de procedimientos administrativos. La notificación de la presunta autora de la tala data de octubre del año pasado y en ella se notifica el corte de cinco carballos, todos de unos siete metros de altura y a los que la informante del procedimiento les atribuye una envergadura de 63 metros cúbicos de madera. Acción «irreparable» Ante esta situación, el regidor teense, Martiño Noriega, consideró los hechos como una acción «inaceptable e irreparable», por lo que reconoció que el gobierno local estaba estudiando «cos servizos técnicos e co departamento xurídico as medidas legais que se poden adoptar» para depurar responsabilidades. El alcalde fue más allá al considerar lo ocurrido como un hecho «absolutamente irresponsable, xa que existe un ataque ao patrimonio municipal, ademais dunha absoluta falta de respecto medioambiental».