Adecentamiento del viejo edificio hasta finales de febrero

La Voz

SANTIAGO

Mientras la nueva terminal de pasajeros de Santiago empieza al fin a tomar forma, la vieja se halla actualmente en proceso de reforma. Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena) ha decidido maquillarla «debido al estado en que se encuentra y con motivo del próximo Xacobeo», según el proyecto técnico donde se detalla esta intervención, el cual data del 2009. De acuerdo con dicho documento, concluidos los trabajos ahora en desarrollo, el inmueble gozará de «mayor luminosidad y un aspecto más atractivo».

La actuación, tal como habían prescrito los expertos encargados de programarla, debía haber arrancado el pasado 1 de julio, para concluir el 30 de octubre. Sin embargo, no comenzó hasta primeros de diciembre. En el plano positivo -informaron ayer fuentes de Aena- está previsto que dure una cuarta parte menos de lo que inicialmente se estimaba preciso. Así, salvo cambio de planes, podría quedar completada en torno al 26 de febrero, o sea, todavía dentro de la temporada invernal de navegación.

Licitada por un tope de 943.933 euros, la obra consta en realidad de dos frentes: interior y exterior de las instalaciones. Por un lado, servirá para reparar y limpiar todas las fachadas del recinto, así como para enlucir las tres marquesinas de entrada al mismo y las del párking. Se incluyen ahí el picado y reposición de morteros, la eliminación de hongos en la carpintería de aluminio, el chorreado con agua a presión, la sustitución de piezas de pizarra dañadas...

Lavado de cara por el 2010

Ya dentro, se sanearán los falsos techos a la vista de la clientela (casi 7.000 metros cuadrados de superficie, poco menos que la del Obradoiro), se retirarán cientos de lámparas de vapor de sodio y mercurio para instalar 768 fluorescentes o halógenos, se cambiarán los revestimientos de 31 pilares y, entre otras cosas, se renovará el panelado del área de facturación, donde también se colocarán carteles retroiluminados.

Con ese segundo bloque de tareas, Aena pretende acabar con la «mala calidad de la iluminación existente» y borrar la imagen «bastante oscura» y «anticuada» de los mostradores de entrega de equipajes. Responden sus intenciones «a la finalidad de modernizar [Lavacolla] y de mejorar algunos acabados de cara al año santo».