«El precio de la oferta no suele ser el de venta definitivo»

M.M.

SANTIAGO

Rafael Rey, gerente de Rey Xestión y presidente de la Asociación de Agencias Inmobiliarias de Santiago, coincide con otros representantes del sector inmobiliario de Santiago en que el mercado tuvo a lo largo del año pasado momentos de «brotes verdes» y otros de parón «casi total». -De acuerdo con los informes, Santiago es la ciudad gallega con los precios más altos de vivienda usada, ¿se percibe este dato en el ambiente? -No lo tengo del todo claro, quizás en determinadas viviendas, que se escapan a la mayoría. Puede haber pisos de noventa o cien metros cuadrados por 300.000 euros, los 50 millones de pesetas, pero evidentemente son muy pocos los que pueden plantearse comprar este piso. -¿Podría deberse a la presencia en el mercado de vivienda usada de muchos inmuebles casi nuevos? -Se me ocurre que la avenida de Barcelona, la de Bilbao y toda la zona de Santa Marta está poniendo en el mercado vivienda nueva como vivienda de segunda mano. Se vendieron muchas para invertir, que ahora salen al mercado. También está el casco viejo, que pone en el mercado por las nubes, pero una cosa es el precio inicial de la oferta y otra distinta es el precio de la venta final. -¿Hay mucha diferencia entre uno y otro? -El año pasado, por mi experiencia puedo decir que las ventas que se materializaron fueron aquellas en las que comprador y vendedor querían realmente llegar a un acuerdo. El vendedor bajó el precio y el comprador tenía posibilidades reales de comprar. -¿Cuánto se tiene que bajar el precio para llegar a vender? -Entre un 15% y un 20%, depende del precio inicial. -¿Se han producido cambios en el perfil del comprador? -Ahora ya no hay el comprador que financia el 100% más los gastos. Suelen ser personas que tienen alguna cantidad ahorrada, que está en situación de recibir financiación bancaria e, incluso, están también los que tienen todo el dinero para comprar. El comprador de antes, el de todo más gastos y muebles, no existe ya. -¿Se percibieron brotes verdes en el mercado inmobiliario de Santiago a lo largo del año pasado? -Malo si no hubiera habido alguno. En algún momento se percibieron esos brotes verdes, pero tampoco fue para lanzar cohetes. Para moverse el mercado, lo fundamental es que la gente quiera realmente vender y, entonces, se acercan las posturas. Ya no se vende al primer precio que se pone, por eso una cosa es el precio inicial de la oferta y otra el definitivo, que no siempre coinciden.