Una noche pasada por la batidora

N.M.

SANTIAGO

Los servicios de emergencia no dieron abasto para atender las llamadas que llegaron desde los municipios del entorno de Santiago, donde hay muchos desperfectos

15 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

No hubo descanso para los servicios de emergencia. El viento causó numerosos destrozos en viviendas de la parroquia de Cornanda, en Brión, así como en instalaciones ganaderas de la zona; el tejado de uno de los establos más grandes del municipio, situado en A Graña, salió volando, pero no solo la cubierta, sino también las vigas que la sostenían. Los cortes de luz en este municipio fueron continuos y, a las 13.30, seguían sin suministro en Gundín, Bastavales y Boullón.

El servicio de emergencias de Brión había cortado hasta el mediodía cuarenta árboles. Las parroquias más afectas fueron Vigo, Oural y Loureda.

En Oroso, el viento provocó la caída de numerosos árboles sobre las pistas municipales y sobre el tendido eléctrico y telefónico. Parroquias como Cardama o Pasarelos se quedaron temporalmente sin ambos servicios. El alcalde, Manuel Mirás, mostró su agradecimiento a todos los operarios que, desde primeras horas, trabajaron duro para restablecer la normalidad. También agradeció el apoyo mostrado por la Xunta y por Unión Fenosa, cuya subestación de Sigüeiro ayudó a paliar la situación.

Daños generalizados

Los bomberos del parque comarcal de Xallas tuvieron que retirar cables de la calzada, tejas y restos de cubiertas en varios lugares, entre ellos Esmorode. Situaciones parecidas se vivieron en Padrón y su entorno, donde la agrupación de Protección Civil se empleó a fondo. En O Faramello, un árbol caído interrumpió el tráfico en una carretera. Carcacía, Prada, Estramundi -donde un árbol derribó el cierre de dos viviendas- Pazos o Rois fueron también zonas afectadas.

En Negreira, los vecinos de Lueiro permanecieron ayer incomunicados hasta pasadas las nueve de la mañana por la caída de dos pinos y un desprendimiento de tierras en la única carretera de acceso desde Barbazán, impidiendo acceder al transporte escolar, al igual que en Landeira, por la caída de un poste. En Portor, los vecinos estuvieron sin luz. También hubo daños en A Baña.

Solo en el casco urbano de Melide hubo que retirar más de una decena de árboles. Tanto en este municipio como en Arzúa los principales problemas estuvieron relacionados con la falta de suministro eléctrico, sobre todo en las zonas rurales, debido a la caída de árboles sobre el tendido.