Bueno, malo, ilegal

La Voz

SANTIAGO

Al igual que con los penaltis, en urbanismo solo falla el que se atreve a disparar, y en el caso del solar de Peleteiro el Concello tenía que dar un paso al frente porque el gobierno había comprometido su palabra para sacar el proyecto adelante. El acuerdo podría ser bueno o malo para las partes, pero nunca ilegal. Ojalá la oposición esté muy equivocada.