Rememorar la última visita del Azkar al Multiusos do Sar aún escuece para los lucenses. El 8-1 fue un severo correctivo difícil de digerir. Ahora, con dos jornadas por delante para que finalice la primera vuelta, al Prone sólo le vale ganar si desea mantener vivo el pulso por la Copa de España.
Para tratar de sumar la victoria, el Azkar apelará a la seriedad y la concentración. Acostumbrados a navegar entre muchos minutos luminosos y algún alarmante bache que suelen pagar caro, los de O Ceao afrontan una reválida en la pista de un Lobelle que se ha asentado en la zona noble de la clasificación.
Bruno García, técnico de los azulones, no podrá contar para la cita con el lesionado Renatinho ni el sancionado Óscar, que fue expulsado la pasada jornada contra el Inter Movistar.
De esta manera, el técnico del Prone deberá aparcar su sistema de rotaciones de los guardametas, que solía zanjarse con un par de partidos como titular para cada uno. Toni regresa a la que fue su casa y, previsiblemente, será él quien trate de resguardar el portal lucense. La alternativa será Costoya, que entra en una convocatoria por primera vez en lo que va de curso.
Convocatoria
Los nueve jugadores de campo que se desplazarán a tierras santiaguesas serán Mimi, Miguel, Hugo, Adri, Fernandinho, Rafa López, Matamoros, Keita y Solloso. Junto con los dos cancerberos, serán los encargados de poner freno a una sangría de puntos que se inició con la derrota ante el Caja Segovia hace tres jornadas. Después llegaron los reveses contra Navarra e Inter y los lucenses contemplaron con resignación cómo el horizonte de la Copa de España se difuminaba en lontananza.
Bruno García considera que la clave para mantener posibilidades de éxito en el Sar pasa por «llegar al final del partido con opciones, sin que se rompa en transiciones continuas».
Tanto el técnico del Prone como Fernandinho, el goleador del equipo, paladearon la pasada campaña el trago amargo de la derrota por 8-1 contra el Lobelle. El brasileño indica que «tenemos que olvidar lo que pasó y salir a la pista con más ganas».
Por su parte, Bruno García asegura que el modelo a seguir en el templo compostelano es radicalmente opuesto al que sus pupilos trazaron en su anterior visita.