29 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
La USC ha dado esta semana un paso hacia el futuro, pero no debería descuidar su presente. Es triste que el ocio de los universitarios se limite al botellón y a las fiestas -legítimas y propias de esas edades- y que se olvide el aspecto deportivo, social o cultural. La implicación de los estudiantes en estos entornos vale tanto como una licenciatura.