La Xunta ha eliminado en su propuesta de convenio sobre la estación intermodal todos las determinaciones concernientes a los usos lucrativos. Considera que es poner el carro delante de los bueyes, cuando a juicio del conselleiro Agustín Hernández es preciso aclarar todo lo concerniente a la movilidad antes de trazar en los planos la edificabilidad del ámbito. Cree que es lo «intelixente» a la hora de redactar el acuerdo. La Consellería de Medio Ambiente defiende la necesidad de la estación intermodal y de acelerar el proyecto, pero no «de forma precipitada». Y el hecho es que no ve el acuerdo precisamente a punto de caramelo, porque a pesar de las puntualizaciones realizadas por la Xunta en Madrid a la propuesta de convenio «hai algunhas cuestións capitais que non se modificaron». Es «innegociable» para la Administración gallega que el documento no recoja la edificabilidad en un número concreto de metros cuadrados, puesto que no existe ningún estudio que justifique la operación urbanística que se pretende acometer. «Na fase actual, e cos escasos documentos de que dispoñemos a día de hoxe, o único que debería contemplarse no convenio é a lóxica referencia aos estándares da lei». El Adif, resalta Hernández, no garantiza que vaya a invertir por encima de las plusvalías urbanísticas, y lo que debe hacer es «garantir o investimento necesario para que Santiago teña a estación intermodal que necesita». Estación pequeña Agustín Hernández comunicó la necesidad de eliminar la concreción de los usos edificables al secretario de Estado de Infraestructuras, Víctor Morlán, en una carta que le acaba de enviar, y en la que le expone los criterios de su departamento en relación al convenio. Pese al objetivo compartido de la celeridad del proceso, la consellería no oculta su complejidad y el retraso que va a existir respecto a las previsiones del Ayuntamiento: «Estas actuacións teñen un longo período de xestación que obrigará, nunha primeira fase, a que a chegada da alta velocidade conviva coas actuais instalacións ferroviarias». La afirmación de Hernández es un latigazo a las aspiraciones de los demás organismos. Es consciente el Ejecutivo autonómico de las competencias del Ayuntamiento en materia de accesibilidad y movilidad, pero Agustín Hernández detecta carencias y la falta de una reflexión seria en torno al ámbito de la estación y del plan especial: «Nós botamos de menos que non se analice que o túnel que se vai construír por debaixo da rúa do Hórreo sirva de acceso á estación. Queremos garantir que a estación non hipotecará o crecemento da zona. Non hai ningunha análise de como vai funcionar. Establécese un uso que vai afectar á mobilidade da zona, cuns equipamentos hoteleiros. Iso debe analizarse entre a Xunta, Adif e Concello. Non nos parece lóxico que a edificación se determine antes de dispór deses estudos de tráfico». De la propuesta del convenio la consellería eliminó también la cifra de 1.300 plazas de aparcamiento. La consellería defiende su participación inversora en el ámbito de la estación intermodal, pero tampoco concreta en cifras esa presencia en el Hórreo. Y no lo hace porque, entre otras cosas, no ve clara la estación de autobuses que debe edificar. Según Hernández, la propuesta del Concello plantea una estación más pequeña que la actual.