En 1943, monseñor Ángel Sagarminaga lanzó a la calle el eslogan Domund, acrónimo de Domingo Mundial. En España, el Domund es la Jornada Mundial de las Misiones, y su fin es recaudar dinero para obras misionales. Los colegios de Santiago asociados a Escolas Católicas lo celebraron ayer con dos grandes convocatorias. La primera fue el Maratón Misionero. Alumnos de sexto de primaria de los centros Compañía de María, Juventud, Divino Maestro, La Inmaculada, La Salle, Nuestra Señora de los Remedios, San Francisco Javier, San Jorge y San José de Cluny partieron desde sus centros hacia otros próximos, donde fueron recibidos por compañeros de quinto con una canción. La segunda parte se desarrolló en el Obradoiro, donde los niños formaron en el suelo, con botellas de colores, el lema de este año: A palabra, luz para os pobos. Los alumnos leyeron un manifiesto explicando el porqué de su presencia y recibieron la respuesta del delegado de Pastoral para el Domund de la Archidiócesis de Santiago, Gabriel Vecino. El encuentro finalizó con una oración y un himno.
Es toda una institución en Internet y uno de los mejores del mundo en su disciplina. Alejandro Portela Torres, vigués que estudia en Santiago, es un virtuoso de la baraja. Su habilidad son las florituras, una disciplina que nació hace menos de una década muy vinculada al mundo de la magia y el póker. Comenzó hace tres años a practicar con los naipes y ya le han propuesto irse a Hollywood a grabar un deuvedé con sus movimientos. La oportunidad le surgió tras el éxito de sus vídeos en Internet. Hace unos años creó un blog para colgar sus trucos y recopilar los mejores vídeos de manipulación de cartas. Hoy, esta web, www.thecuso.info, se ha convertido en la referencia internacional para los que empiezan con las florituras y para los grandes de este arte. Tiene unas 2.000 visitas diarias, a pesar de que se cuelgan únicamente vídeos y comentarios. Su canal en YouTube tiene cerca de 2.000 suscriptores y es uno de los más vistos en España. Aún así, Alejandro mantiene los pies en la tierra.
Kiabi es una empresa con treinta años de experiencia que, desde ayer, pone sus instalaciones en el polígono de Costa Vella a disposición de los compostelanos. En 1978, Patrick Mulliez lanzó un concepto revolucionario: la distribución textil en grandes superficies especializadas. ¿Su idea? Proponer a sus clientes productos de tendencia con calidad, accesibles para todo el mundo. El alcalde compostelano, Xosé Sánchez Bugallo, le dio personalmente la bienvenida a la firma y a su equipo.