La denuncia que la comunidad de propietarios del edificio con los números 37, 39 y 41 de la calle Betanzos ha presentado por haberse otorgado la licencia de primera ocupación con los problemas que observan en el garaje, y que ha derivado en la imputación de dos arquitectos municipales por parte del juzgado número 3 en fase de instrucción, pilló ayer totalmente por sorpresa a los responsables de la administración local. Según fuentes municipales, hace cuatro años que prescribió la posibilidad de recurrir por vía administrativa -la licencia de primera ocupación se otorgó en el 2005- y en ningún momento se formuló ninguna reclamación contra esa licencia ni se planteó denuncia contra el Ayuntamiento. Y en la administración local afirman que los informes son favorables.
Pero precisamente, contra esos informes ha recurrido por vía penal la citada comunidad de vecinos, una denuncia por la que el día 27 tendrán que declarar los arquitectos municipales Carlos Bescansa y Ladislao Gallego, así como el constructor José Mallón, en condición de imputados.
Según la edila de Urbanismo, Mercedes Rosón, el informe de la inspección realizada por Bescansa dice que la obra se ajustaba a las modificaciones que se habían planteado en su momento y que el de Gallego, que se realizó a través de planos, indicaba que esas modificaciones no eran sustanciales y que no se detectaba ninguna irregularidad.
Sin embargo, el Concello no descarta que se hayan hecho modificaciones a posteriori y afirma que hará una inspección del inmueble. «Hai que ir ver como está iso, se o soto cumpre e se axusta á normativa e ao proxecto que temos aquí, e se non cumpre haberá que reparar para que cumpra». Rosón sostiene que al no haberse recurrido en su momento la licencia de primera ocupación «no sabemos si esto obedece a modificacións posteriores». De momento, la concejala refiere que «se está estudando o expediente e trala a inspección sacaremos conclusións».