Neira Cruz, en Barriga Verde

Concha Pino concha.pino@lavoz.es

SANTIAGO

La colección de textos para teatro de títeres Barriga Verde , coeditados por la Axencia Galega das Industrias Culturais (Agadic) y Baía Edicións, acaba de sumar su sexto título, O punto da escarola , una titiriópera en tres actos del escritor compostelano Xosé Antonio Neira Cruz , con la que ganó el premio Barriga Verde de Textos para Monicreques de la edición del pasado año. El libro, ilustrado por Marcos Calo , se presentó ayer en la galería Sargadelos, en el marco de las actividades paralelas del Festival Galicreques, apadrinado por el presidente de la asociación cultural Barriga Verde, y factótum de Galicreques, Jorge Rey , y representantes de la editora y de Agadic.

Y como cada otoño, se produce el fenómeno inverso de que caen las hojas pero rebrotan los programas de actividades de la temporada que dará sus frutos a lo largo de todo el invierno y parte de la primavera. En esa dinámica, el Ateneo de Santiago reanudó sus ciclos de conferencias con la que pronunció el catedrático de Medicina Legal de la USC Ángel Carracedo , la autoridad médica local cuyo prestigio trasciende en los medios científicos internacionales. Habló, como no, del genoma, pero centrándose en las ventajas de los avances en esta área para la salud humana.

La figuración y el realismo, con todas las diferencias que se quieran ver, tienen mucho en común en la obra de Marc Quintana y en la de Quintana Martelo , su progenitor y en cierto modo maestro, con todo lo que determina el salto generacional. El caso es que Marc Quintana, que nació y se formó en Cataluña, va a montar su primera exposición individual en Santiago, en la galería Espacio48, donde inaugura el próximo jueves. Presenta una obra de referencias urbanas en la que fotografía y pintura se superponen, como lo hacen las imágenes reales y las creadas por el artista para componer un discurso plástico que se enfrenta a la dinámica publicitaria y de la sociedad de consumo.

El programa de excursiones que organiza el Concello de O Pino para sus vecinos no acaba con el verano, pero la pasada semana realizaron una a las Rías Baixas que difícilmente podrían hacer así de completa en invierno. Porque las treinta personas que se apuntaron a esta salida navegaron en catamarán por la ría de Arousa y hasta tuvieron la opción de subir a una batea, aunque se conformaron con degustar los mejillones en la embarcación. Después visitaron el Centro de Interpretación da Pesca e da Salgadura, donde quedaron encantados con las explicaciones. La tarde estuvo dedicada al vino, porque además de visitar las bodegas del Pazo de Fefiñáns, en Cambados, conocieron el Museo Etnográfico e do Viño, después de ver las ruinas de Santa María.