La oferta de los museos, exposiciones, edificios históricos y otra programación cultural de la ciudad será explicada a pacientes bipolares por guías especializados, dentro de una programación específica que ha preparado la Asociación Bipolar de Galicia (Asbiga). Esta entidad, fundada en Santiago en el 2003, busca dar respuesta «a algunos de los problemas a los que las instituciones públicas no llegan» y mejorar así la asistencia a este colectivo. El trastorno bipolar es una enfermedad mental poco conocida, que se estima afecta entre un 2 y un 4% de la población, tarda un promedio de 10 años en ser diagnosticado, y se caracteriza por altibajos extremos en el estado de ánimo: las personas afectadas pueden pasar por fases de euforia, mucha actividad e irritabilidad en contraste con otras de profunda tristeza, apatía y aletargamiento. En Santiago, Asbiga atiende en el Centro Sociocultural de Fontiñas, donde presta apoyo a personas afectadas y a sus familias. Entre su oferta figuran reuniones del grupo de auto-ayuda, para facilitar la comunicación y que se expresen experiencias, dudas, temores y otras cuestiones. Promueve, en colaboración con la Fundación Barrié de la Maza, un taller de psicoeducación, que ven como «la terapia psicológica más efectiva y supone un complemento esencial al tratamiento farmacológico». En Compostela hay además un taller de teatro, en el que se insiste en el trabajo corporal, la presencia y la conciencia, y la improvisación y creación de escenas; un servicio de orientación, asesoramiento e información, atendido por la psicóloga Isabel Pena; y un número de teléfono al que pueden acudir quienes están asociados para consultas o asesoramiento respecto a la enfermedad y la asociación. Asbiga busca una sede propia y ultima una página web.