La comisaria de la muestra «Latexos dun mundo convulso» alaba el compromiso de los fotorreporteros
19 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Coincidiendo con el inicio de la desintegración de Yugoslavia, Sandra Balsells viajó allí a cubrir el conflicto serbio-croata para The Times. Hasta finales de 2000 su trayectoria se centró en la zona, destacando en 1994 su participación en el documental Dying for the truth para la cadena de televisión británica Channel 4. En 2002 publicó el libro Balkan in memoriam , un recorrido por la antigua Yugoslavia que recoge parte de su obra, y en 2004 volvería a la zona a buscar a los protagonistas de sus imágenes para el documental Retratos del alma . Algunas de estas imágenes se pueden ver en el Auditorio de Galicia en la muestra Latexos dun mundo convulso, de la que Sandra Balsells es comisaria.
-¿Por qué la exposición arranca con la Revolución de los Claveles?
-El fotógrafo más veterano que teníamos era Paco Elvira, y era un conflicto que no tenía nadie más. En cualquier caso se dio libertad a cada uno de los diez fotógrafos para escoger situaciones, y Paco escogió también Irlanda del Norte y los refugiados de origen chino de la guerra de Vietnam.
-La revolución portuguesa más que un conflicto fue una liberación.
-Si. Junto a estas operaciones de liberación están temas como la ablación o el maltrato a las mujeres. La muestra expone diferentes situaciones injustas y algunos conflictos.
-¿Qué criterios siguió para elegir a los fotógrafos?
-Busqué fotógrafos que tratasen temas de crisis humanas, conflictos, con un proyecto sólido y material de gran calidad. Otro motivo es el compromiso personal de estos fotógrafos ante la situación. Ninguno es un observador lejano, distante, que no se haya implicado en los temas.
-La fotografía como denuncia está, pues, en todos estos fotorreporteros.
-En algunos como denuncia y en otros simplemente con el objetivo de acercar realidades que a veces quedan ocultas. Para ello la gente se compromete más allá de lo profesional.
-¿Algunos vivieron momentos muy peligrosos?
-En las guerras en la antigua Yugoslavia y en Ruanda el trabajo resultó especialmente difícil y peligroso. Ahí está el caso de Santiago Laio, herido en Sarajevo.
-¿Piensa que algunas imágenes pueden herir la sensibilidad del público?
-Creo que son imágenes que tratan los dramas con muchísimo respecto. Quizás hay una fotografía polémica, que es sobre un atentado en Israel. Pero el autor apostó por ponerla argumentando que el conflicto es así de bestia, de duro, por lo que esas imágenes se tienen que ver.