La situación mejora respecto a la primera jornada de Liga, pero no sustancialmente. La delantera vuelve a ser la línea que concentra las principales dudas del Compostela de cara al encuentro que disputará mañana en Ponferrada.
Rubén Márquez cumplirá el segundo de los dos partidos de sanción que le cayeron después de ser expulsado en la Copa, en el partido ante el Zamora. Vladimir continúa convaleciente y Petter Rocha viajó a Uruguay para conseguir los certificados que le faltan para poder validar la documentación que ya ha presentado en la federación. Si todo marcha de acuerdo con las previsiones del club, la próxima jornada ya podrá jugar ante el Montañeros.
Las buenas noticias para Jesús Baleato se personifican en los dos últimos fichajes, Luciano Leccese y Sestelo, que llevan toda la semana trabajando con el grupo. Pero acusan el hecho de no haber podido realizar toda la pretemporada y están todavía lejos de su mejor forma.
El equipo realizará hoy un último entrenamiento semanal y a continuación Baleato facilitará la lista de los convocados. Parece poco probable que Leccese o Sestelo entren en el once inicia, pero otra cosas es que alguno, o los dos, se asomen ya a la lista.
En la jornada inaugural de la Liga, frente al Palencia, Baleato le dio la titularidad a Kelvin y al poco de comenzar la segunda mitad optó por sustituirlo. Entró en su lugar Jesús, que se ubicó como medio centro, y Claudio pasó a jugar como hombre más adelantado del Compostela.
El encuentro frente a la Ponferradina se perfila como uno de los más complicados de la temporada, ya que el conjunto berciano entra en todas las quinielas como uno de los más firmes aspirantes al ascenso en el grupo primero de Segunda B.
Poco más de doscientos kilómetros separan Compostela de Ponferrada. Es un desplazamiento cómodo que la expedición blanquiazul realizará mañana, el mismo día del partido. Viajará por la mañana, comerá ya en la localidad berciana, jugará a partir de las 19 horas y regresará a la conclusión del encuentro.