Relajante nomadismo en Bonaval

M. Beceiro

SANTIAGO

La jaima «Le Bivouac», un oasis de tranquilidad con tés, repostería magrebí y músicas árabes en el que descansar de la oferta del Festival dos Abrazos

21 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

A diez días del abrazo final, en la gran fiesta de lo mismo, se impone un momento para la huida, una irresistible decisión de convertirse en nómada por unos instantes; una hégira hacia la relajación, el reencuentro tranquilo con los tuyos y los demás en olor de multitud de fragancias de un té, dulcemente agarrado a un corno de gazela marroquina , a un makroud o a un cigarro baklava . Este oasis existe hasta el 31 de agosto en el Festival dos Abrazos, y se encuentra en el parque de Bonaval.

Se accede por la parte de atrás del CGAC. A la entrada del parque, antes de subir unas escaleras, hay una fuente de la que no brota ni una sola gota de agua, señal inequívoca de que el desierto, con su anhelante quietud, no debe estar muy lejos. Subo las escaleras y ante uno, como espejismo, se vislumbra una única jaima. Es Le Bivouac , nombre con el que los pastores nómadas tuaregs (del Sáhara) o bereberes (de las montañas), llaman a tres o varias jaimas agrupadas en el desierto. Hamid Saadi, marroquí de ascendencia pero francés casi de nacimiento, se encuentra sirviendo tés a las personas que después de la comida disfrutan de la placidez del momento bajo la jaima con el fondo de la relajante música árabe como desértico sonido.

Hamid y su esposa, de ascendencia española, Emilia Alfonso López, hacen de anfitriones en mi visita a la jaima, para lo cual es necesario descalzarse y sentarse cómodamente en el pouf o la alfombra. Hamid comenzó vendiendo té solamente y coleccionando fotos del mundo marroquí, especialmente de los músicos gnawa, miembros de las cofradías místicas que llegan al trance con sus cantos y danzas. Un día Hamid decidió montar una jaima y llevar en ella toda esta cultura que fluye por su sangre a lo largo de Francia. Resultó todo un éxito, y hoy son tres las jaimas que tienen circulando por Francia, Bélgica y España.

Al Festival dos Abrazos Le Bivouac se vino a última hora por su cuenta y riesgo, por lo que no exhibe todas las cosas que la jaima muestra habitualmente: la colección de fotos de Hamid, los vestidos de los nómadas y los músicos gnawa en directo.