«Pedimos disculpas polo gran problema de tráfico, pero é inevitable nesta fase da obra», dice Bernardino Rama, adelantándose a lo que puede suceder con la circulación a partir de ahora. El paso subterráneo del Hórreo es una de las obras en donde hablar de la supresión del tráfico para la comodidad de la actuación es algo prohibido. El propio edil de infraestructuras es consciente de que diariamente transitan por este vial en torno a 42.000 vehículos, cifra que algunos días asciende a 50.000.
Es aquí donde los comentarios se dirigen esencialmente hacia la duración de las obras. El plazo de remate previsto hasta ahora indica que en los comienzos de la primavera del 2011 estarán rodando los vehículos por el túnel. Antes, podrá utilizarse ya la calzada de superficie, como ocurre actualmente, mientras siguen los trabajos subterráneos.
No obstante, reina un cierto optimismo en las filas gubernamentales en relación al ritmo de la actuación. Bernardino Rama explicó que es voluntad tanto de la empresa como del Ministerio de Fomento el acelerar en lo posible el proceso de las obras. Ello da a entender que el propio ministro José Blanco quiere que la actuación finalice más pronto que tarde dado el carácter arterial de la vía.
Entretanto, el incordio de las obras y las restricciones circulatorias obligan a la ciudadanía a tener paciencia. En la zona habrá operativos municipales de tráfico, aunque la concejala Marta Álvarez-Santullano puntualizó que las medidas se adoptarán en función del momento dado, de las circunstancias del tránsito y de las condiciones climatológicas. Eso sí, todas las modificaciones serán debidamente señalizadas y atendidas por la policía local.
Sin Peleteiro
Hay elementos que al menos no van a contribuir a complicar la situación, como el hecho de que el colegio Peleteiro ya no esté en el Ensanche, según expuso el jefe de la policía municipal, José Antonio Carril.
También el transporte público se verá afectado, aunque en lo que atañe a la situación de la parada existente en las confluencia de la avenida de Lugo con el Hórreo, que se desplazará unos metros para situarse delante de la residencia Teniente Coronel Barroso.
Los concejales Bernardino Rama y Marta Álvarez-Santullano estarán durante este mes veraniego controlando la puesta en marcha de la nueva fase de la obra.