Acordes gallegos para Springsteen

Víctor Cacho victor.fernandez@lavoz.es

SANTIAGO

04 ago 2009 . Actualizado a las 02:58 h.

Al margen de la polémica generada en torno a la organización del concierto del Boss, los miembros de la Asociación Ourives de Compostela quedaron encantados con el paso de Bruce Springsteen por Santiago este fin de semana. El cantante aceptó de muy buen grado la púa única que los orfebres de la ciudad habían decidido regalarle, elaborada en plata y azabache por el artesano Antonio Mayer siguiendo un modelo Gibson. El presidente del colectivo, Ramón Pampín, valoró: «Una ocasión especial merecía un recuerdo especial». Miembros de la asesoría de comunicación Enxeño Galicia aseveraron que el músico incluso estrenó el preciado objeto en el propio recital del Monte do Gozo, información que parece avalar el reportaje gráfico que La Voz realizó sobre el acontecimiento. El Boss abrió con A Rianxeira, pero es posible que muchas de sus canciones tuviesen un marcado sabor gallego.

Después de medio siglo dedicado a la construcción, Horacio Blanco Castro ha decidido jubilarse y poner el punto y final a su etapa laboral, que se refleja en cerca de setenta edificaciones en la comarca de Melide. Por eso, sus familiares, amigos y muchos compañeros de profesión, liderados por su hermano Antonio Blanco y su cuñada Rosa Penas, no dudaron en organizar el pasado sábado un almuerzo para darle un caluroso homenaje. El restaurante Sony de Melide congregó a casi cien asistentes, entre los que se encontraban su mujer María Luz Penas Orois y todos los hermanos de Horacio, que al igual que su entorno familiar y profesional quisieron acompañarlo en una fiesta sorpresa que resultó muy agradable y emotiva. Además de obsequios a título personal, el también promotor recibió como regalo colectivo un cuadro con su retrato y un álbum con todas sus construcciones, que ya forman parte del paisaje de Melide. El encuentro se prolongó hasta última hora de la tarde.

El director xeral de Xuventude e Voluntariado, Ovidio Rodeiro, recibió ayer en Compostela a 25 jóvenes europeos procedentes de Chisinau (Moldavia), San Petersburgo (Rusia), Figueira da Foz (Portugal) y Galicia. Forman parte de un intercambio juvenil multilateral sobre O diálogo intercultural e as relixións , que se celebrará a lo largo de esta semana. Rodeiro los animó a continuar en este tipo programas, porque «non é unha forma máis de empregar o tempo, senón unha verdadeira escola de vida». Durante las jornadas, los participantes realizarán una serie de actividades y talleres relacionados con la juventud, las minorías y la mujer en la religión. La iniciativa está organizada por la asociación Dobre Espazo de Vilagarcía de Arousa y financiada por la comisión europea Xuventude en Acción. El viernes y el sábado los chicos editarán una revista en la que expondrán las conclusiones extraídas en estos días y, el domingo volverán a sus países de procedencia con muchas imágenes de Santiago y de Galicia en su atenta retina.