«Nada compensa o noso disgusto», dice el alcalde

La Voz

SANTIAGO

28 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

«Estamos apenados e doídos polo que pasou», dijo ayer el alcalde en relación a los problemas que se generaron en la ejecución de los fuegos del Apóstol. No obstante, Bugallo le resta dramatismo a lo que ocurrió y señala que la ceremonia pirotécnica y audiovisual fue «moi bonita» y del gusto de la gente. Sánchez Bugallo aguarda a que lleguen los informes solicitados a la empresa, y que deben ser remitidos antes del día 30 de julio (el contrario es unitario desde el 24 hasta el 31), para adoptar la decisión correspondiente. En todo caso, reconoce el regidor que la penalización que se imponga, e incluso la lejana posibilidad de que la empresa italiana volviese gratis el año próximo, «non compensaría a magnitude do disgusto que temos polo que pasou». Lo que falló fue el sistema informático, «e nin a empresa sabía ben por que», pero los silbidos en la plaza rubricaron el descontento de los asistentes y las propias autoridades sintieron un «sudor frío» al ver lo que ocurría. Ese sudor frío ya fluyó por la frente del alcalde en 1999, cuando el Rey oprimió el botón del inicio de los fuegos y no funcionó. Allí estaban también Aznar, Mario Soares, Fraga y Bugallo, entre otros. Este recordó el cabreo del impaciente Fraga y cómo se encontró la solución al problema al anular un inhibidor de frecuencias que portaba un teniente de la guardia civil.