El Consorcio contrata el edificio para fondos de historia natural por 0,7 millones menos de los casi 4,5 que iba a gastar
23 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Junto con Técnicos Unidos para la Construcción (Tuconsa), Acciona Infraestructuras se encargará de levantar en el barrio de Vista Alegre, dentro de la conocida como Finca de Simeón, una nueva sede para el Museo de Historia Natural Luís Iglesias, cuyos fondos se distribuyen hoy en precario por varias estancias de la Facultade de Química. Se trata de la misma compañía que, entre otros contenedores de referencia para el sector, ha ejecutado el Museo de Ciencias de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia (2000), la Domus de A Coruña (1995), el Auditorio de Tenerife (2003) y la réplica de las Cuevas de Altamira (2002).
Al objeto de contratar estas obras, el organismo que va a financiarlas (Consorcio de Santiago) había convocado el 16 de mayo una competencia que, todavía de manera provisional, resolvió anteayer. Aliadas como unión temporal de empresas (UTE), Tuconsa y Acciona lograron imponerse a 45 más que, en solitario o bien asociadas entre sí, habían formulado 35 ofertas alternativas a la ganadora. La propuesta vencedora obtuvo, por decisión del tribunal encargado de calificarlas todas, 36,01 puntos sobre un global de 49 posibles, frente a los 34,5 que mereció la planteada por Dragados y Neorsa, a la postre declarada segunda, y los 29,9 asignados a la tercera, la de Exisa.
Por completar el inmueble en un máximo de 18 meses a contar desde el inicio formal de los trabajos, la adjudicataria percibirá, IVA incluido, 3.765.828 euros, una cantidad inferior en 672.913 al presupuesto tope consignado en un principio. Así pues, el Consorcio, cuyo capital participan el Gobierno central, la Xunta y el Concello, se ahorrará un 15,2% de los casi 4,44 millones que estaba dispuesto a invertir en una instalación que muy difícilmente, pese a la pretensión de las autoridades, podrá abrir ya durante el Xacobeo 2010, no solo por el año y medio que requerirá su materialización, sino también porque el proyecto todavía carece de director facultativo y coordinador de seguridad.
Diseñado por el gallego César Portela con una superficie de 4.252 metros cuadrados repartidos en sótano, bajo y tres plantas, se concibe como una amalgama de cubos irregulares caracterizados por su «boa calidade e durabilidade, e doado mantemento e conservación», en expresión del citado arquitecto. Una vez inaugurado, la Universidade de Santiago (USC) se ha comprometido a asumir sola su gestión ordinaria.