Una sentencia afirma que la constructora invadió la parcela

La Voz

SANTIAGO

Hace más de un año que Olga Regueiro lucha por proteger el terreno en el que quiere instalar el ascensor. Y es que según denuncia, «cando se estaba a facer a praza pública xa intentaron invadir a parcela». Ella, desde la ventana, consiguió parar la excavadora que estaba dentro de su terreno y el Concello emitió un informe instando a la Xunta de Compensación a ceñirse únicamente a la lista de bienes afectados por la ejecución de estos trabajos. Sin embargo, consiguieron derribar el muro que cercaba la pequeña parcela anexa al inmueble y argumentaron que el muro no era propiedad de Olga Regueiro, «sino la parte trasera de las naves» propiedad de otra persona, así como que el Concello se había «equivocado con la medición».

Una sentencia judicial obliga desde octubre del 2008 a la constructora a reponer dicho cercado, al estimar que no era parte de los terrenos del SUP-2. El muro sigue derruido, lo que para esta vecina y el presidente de la asociación Doutor Maceira supone una actitud «prepotente» de la constructora.

Y no solo eso. Según denuncian Olga Regueiro y Luis Mato, la urbanización de la plaza de Cornes ha dejado sin servicio el entresuelo del número 23 de García Prieto, ya que «o nivel de cota de superficie co que a Xunta de Compensación construíu a praza pública» imposibilita el acceso al semisótano del edificio, que se hace, precisamente, por la parcela que está previsto expropiar. De hecho, y según afirma Mato, el entresuelo «queda suspendido preto dun metro» con respecto a la plaza que está a punto de terminarse.

Sobre este asunto, la edila de Urbanismo, Mercedes Rosón, afirmó que Raxoi tiene «a vontade de tratar de resolver todo o posible en materia de accesibilidade».