La unidad de atención temprana de la Facultad de Psicología compostelana ha sido pionera en España al ubicarse dentro del sistema universitario. Inicialmente asistía menores con Síndrome de Down, espina bífida, Síndrome de West, Síndrome de Prader-Willie, epilepsia, esclerosis tuberosa, trastorno generalizado del desarrollo y déficit sociocultural, entre otros. Pero ahora las familias afrontan cada vez más no solo problemas físicos, sino que «las principales dificultades que se encuentran los padres que deciden venir a la unidad serían problemas emocionales, de relaciones sociales, de lenguaje, en el desarrollo, conductuales, atencionales, de ansiedad o de acoso escolar», afirma un estudio que presenta en el congreso internacional sobre la infancia que se celebra en Santiago. Además, cada vez demandan también más atención para enfermedades raras, como los síndromes de Joubert, de Weaver, de X-frágil o de Smith-Maggenis. «Con todos ellos se trabajan diferentes aspectos, como serían el lenguaje, las relaciones interpersonales, o los aspectos relacionados con los contenidos académicos, para llevar a cabo una intervención adecuada y lo más completa posible», agregan. Estos problemas de la infancia se tratan por equipos multidisciplinares, en los que intervienen psicólogos, logopedas, psicopedagogos, terapeutas ocupacionales, psidopsiquiatras y diversas especialidades médicas. No solo trabajan con menores que padecen esos problemas, sino también con familias y escuelas para poder darles una mayor calidad de vida. Aprender a morir El congreso internacional de la infancia reúne a 200 expertos de diferentes disciplinas procedentes de varios países en la ciudad. La participación se ha visto mermada por la nueva gripe, que ha evitado desplazamientos de personas inscritas de México. La profesora María José Buceta, presidenta del comité organizador, destaca las aportaciones sobre la protección de los niños más vulnerables, y de como la Organización Mundial de la Salud se preocupa del desamparo del menor, y hay vacíos legales para protegerles. La maestra del Hospital Clínico, Ruth Gómez, impactó a la audiencia al explicar cómo se prepara a los padres cuando un hijo está próximo a morir. También se abordaron las discapacidades, con presencia de padres.