23 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Nadie ha luchado más que la Universidade en los últimos años contra el botellón. Primero, los eficientes físicos de Meteogalicia, sobre todo cuando anuncian con precisión lluvia y frío. Después, los sufridos profesores, que fijan con maldad las fechas de los exámenes. Desde Raxoi, además de perder las formas, no se ha hecho mucho más.