El 70% de las obras menores que eran necesarias para subsanar daños provocados en Dodro por los trabajos de la autovía del Barbanza están, a día de hoy, hechas. Distinto es el caso de aquellas mejoras más importantes, localizadas en puntos como Castro, Bexo, Manselle o Lestrove, que requerían de ciertos trámites para una actuación mayor, incluida la redacción de un proyecto. Actualmente, todos los proyectos están «redactados e aprobados», según la información facilitada ayer por el teniente de alcalde de Dodro, el nacionalista Anxo Franco, quien a título personal apoyó en todo momento las manifestaciones convocadas por los vecinos para reclamar a la Xunta las mejoras necesarias.
De este modo, a día de hoy se trabaja en los estudios topográficos que son necesarios para iniciar expedientes de expropiación, como en el caso de Bexo, donde el agua de la autovía desemboca de lleno en una finca particular hasta el punto de que, en días de mucha lluvia, se cola en el bajo de las viviendas.
Una vez resueltos todos los trámites, se iniciarán las obras mayores, según explicó Anxo Franco quien, en nombre del Concello, expresó la «satisfacción» por ver que se cumple la palabra dada desde la Consellería de Política Territorial y, en concreto, por el anterior delegado provincial Alberto González, de que se iban a arreglar todos los desperfectos y hacer las mejoras necesarias.
El teniente de alcalde añadió que desean que todas las obras que afectan a Dodro «rematen canto antes para o ben dos veciños», al tiempo que recordó que este concello nunca se opuso a la vía de alta capacidad, a la que se refirió como «unha gran obra necesaria para vertebrar toda a comarca do Barbanza».
Movilización
Con la autovía del Barbanza ya abierta al tráfico, los vecinos de Dodro iniciaron en diciembre pasado una serie de movilizaciones encaminadas a conseguir que la Xunta o la empresa constructora subsanaran los desperfectos ocasionados por las obras de desdoblamiento de la vía, así como a mejorar determinadas zonas en las que los lugareños perdieron servicios, caso del núcleo de Castro, donde los vecinos se quedaron sin el acceso rodado más directo a la iglesia y ahora deben circular por un estrecho túnel.