El pregón de Alfonso Solar emociona con su visión personal y nostálgica de Padrón

SANTIAGO

Después de tres días de Pascua en los que la lluvia fue la invitada no deseada -y llegó a estropear alguna tarde como la del jueves-, Padrón vive hoy la jornada grande de las fiestas, que arranca con la feria de caballos en A Barca pero que tiene puntos de atracción en toda la villa. La bienvenida a la cita la dio ayer el pregonero de esta edición, el pediatra Alfonso Solar Boga, que por un año dejó de ser parte del público para subirse al balcón del Concello.

Y lo hizo para, tal y como había anunciado, declarar una vez más su amor a Padrón a través de las personas con las que se crió y con las que sigue manteniendo relación, en especial, cada fin de semana cuando vuelve a la capital del Sar con su familia desde A Coruña, ciudad en la que trabaja desde hace casi 30 años. Con corazón y sentimiento, Alfonso Solar dedicó el pregón a hablar del Padrón que adora, ese que cada día construyen las personas de a pie como él.

En ese recorrido, el pregonero compartió con los pascueiros una «visión personal y nostálgica de la villa y sus gentes», entre las que mencionó un buen número de nombres, comenzando por su propia familia y con especial dedicatoria a su madre, mujer e hija -que lo escuchaban- y a su tío Pacucho (ya desaparecido), pero también a sus amigos del alma: los gemelos Manolo y Emilio Martínez Fráiz, Masito Beiró, Ángel Lado y Carlos Agrasar. Otros que fueron compañeros del desaparecido pero imborrable equipo de hockey Santo Domingo, que marcó a toda una generación de padroneses, como Jesús Fráiz, José Ángel González, Masito, Mon Garea, Cadillo, Totono, Pepe Míguez, Tato, Jorge Quintela, Tito, Nogueira, Tarrío, Núñez, Paco Rodríguez, Revillas, Xosé Carlos Beiró, Gonzalo Hernáiz y otros. El pregonero también tuvo palabras para otras personas con las que compartió su paso por el Ateneo padronés, como Juan Conde, Luis Barreiro, Juan Carril o Jorge Ferrón.

Asimismo, el recorrido por Padrón no podía pasar por alto la academia de «doña Elena Baleirón» ni la etapa en el «instituto del Souto». Otros puntos de referencia de los que ayer habló Alfonso Solar fueron el desaparecido Cine Latorre, la «esquina de los vagos en la que, en la década de los 70, era el lugar ideal para reunirnos todos los fines de semana y todas las noches de verano»; la tienda de juguetes del Cocherito o el viejo taller de su tío Pacucho, en la calle Sol, esquina Limoneros. Sobre todos los nombres que se repiten «a lo largo de mis recuerdos», Alfonso Solar se refirió, en especial, a tres: Jesús Fráiz, Masito y José Ángel. Los tres «han sido y siguen siendo mis maestros en una forma de querer a Padrón que a mí me gusta».

Como era de esperar, la mayor parte de estos padroneses se dieron cita en las inmediaciones del Concello para escuchar al pregonero.