El CHUS eleva este año un 10% el consumo de sangre y derivados

SANTIAGO

En el 2008 utilizó 67 unidades diarias y el trimestre pasado llegó a 74, la cifra más elevada de su historia

08 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS) consumió el primer trimestre de este año un promedio de 74 unidades de sangre servidas por el Centro de Transfusión de Galicia (CTG). Suponen un 10% más que las 67 de media diaria del año 2008, y un 15,6% a mayores que las 64 del 2008, según indica Julio Cabrera, director del CTG,

El director operativo del CHUS, Félix Rubial, atribuye este incremento a dos factores: ahora se realiza más cirugía, al funcionar a tope el bloque quirúrgico de Conxo con dos instalaciones más, lo que implica un incremento. Además han aumentado las indicaciones de hemoderivados en tratamientos médicos. Destaca los de hematología, sobre todo relacionados con dolencias tumorales; y también los de oncología, hemorragias digestivas, anemias crónicas, y pacientes que están ingresados en la Unidade de Coidados Intensivos o en Urxencias.

Trasplantes y tumores

«Na cirurxía, o que máis eleva o consumo son os transplantes, en especial o de fígado. Tamén o posoperatorio de doentes nas salas de reanimación ou despertar, aínda que moitos non precisasen sangue na intervención cirúrxica. As cirurxías que demandan máis reservas de sangue son a cardíaca, traumatoloxía, xeral e dixestiva, e vascular», indica Félix Rubial.

«Canto máis agresivo é un tratamento, e moitas veces por iso tamén más resolutivo, requere máis sangue e derivados. Hai tratamentos, por exemplo en hematoloxía ou en oncoloxía, que impiden que a médula produza sangue suficiente e precisan transfusións», agrega Rubial. «As relacións co CTG son boas e nunca temos problemas de existencias», agrega.

El CHUS sigue una estrategia de minimizar la demanda al CTG. Funciona un sistema de recuperación de sangre de determinadas cirugías y se promueve la autodonación.

De los 3 hospitales públicos, el Clínico es el que más sangre utiliza. En el Gil Casares y en Conxo la demandan para tratamientos, y en Conxo también para cirugía -en especial de traumatología y ortopedia-y camas de críticos. Los aplazamientos o suspensiones de cirugía por falta de sangre son cada vez más infrecuentes, afirma Rubial.