La familia socialista de Teo no está para cenas de Nochebuena. Así lo demostró la última asamblea, celebrada en la noche del jueves para analizar acaloradamente los resultados electorales.
La reunión sirvió para poner de manifiesto que si el PSdeG-PSOE tiene muchas heridas que cerrar por la pérdida de la Xunta, la agrupación socialista teense padece una hemorragia imposible de controlar. Y no precisamente por haber tocado poder, sino por las desavenencias internas surgidas por la progresiva y parece que imparable pérdida de apoyos del actual secretario local y portavoz municipal, Jano Leis, incapaz de asimilar su derrota electoral en las municipales, algo que ni por asomo imaginaba.
La brecha se hizo oficial por vez primera la semana pasada con el nacimiento formal y público de un grupo crítico, cuyo portavoz es Fidel Martín, último hombre de confianza de Jano Leis en desmarcarse del secretario xeral tras una fidelidad tan incondicional como la de Yolanda Mosquera, ex secretaria de Comunicación de la agrupación local y que ahora también forma parte activa del sector crítico.
Tras el estudio de la debacle de Touriño, llegó el turno de hablar de Teo. Así lo hizo el propio Martín y algún militante más que llegó a solicitar expresamente la dimisión de Leis, una posibilidad que el secretario xeral ni se plantea, según los críticos.
La tensión dialéctica escaló enteros hasta llegar el insulto (los críticos afirmaron que Leis calificó a Martín de «buitre» y que formuló veladas amenazas a alguno de sus miembros). Semejante coyuntura impidió cualquier tipo de entendimiento, provocando los primeros abandonos de la militancia sin que se llegase a ningún acuerdo.
La cosa no quedó ahí, y según los críticos a Leis, este planteó que las personas que quisieran presentar una candidatura lo hicieran formalmente, una alternativa que este grupo descarta, ya que lo primero que plantea es la renuncia del actual secretario y la apertura de un proceso para iniciar un cambio de rumbo.
Entre las voces críticas a Leis, destacó la del ex edil Manuel Tallón, que, aunque no acudió a la asamblea, se definió como «o primeiro dos críticos». De hecho este ex concejal equilibra en la balanza los daños que Jano Leis le está causando al partido con los que en su día provocó Manuel Parajó con su transfuguismo y apoyo al PP y a Armando Blanco.
La moción, «una estupidez»
La detallada valoración del sector crítico sobre lo ocurrido en la asamblea del jueves contrasta con el silencio de Jano Leis, que ayer sustituyó su densa dialéctica por una simple frase: «No comento los asuntos internos del partido». Pero ante el temor expresado por el sector crítico que todo acabe en un entendimiento político con Armando Blanco, Leis sí se pronunció: «Eso es una estupidez».
Sea cual sea el desenlace, Armando Blanco y Jano Leis ya tienen algo más en común: ambos han experimentado en carne propia lo acertado del refrán de que no hay peor cuña que la del propio árbol. Neira, Filloy, Fandiño, Ouro y Pallas se lo recuerdan a Blanco. Manuel Tallón, Germán Conde, Fidel Martín, Yolanda Mosquera y quién sabe si alguien más mañana mismo, hacen lo propio con Leis.