«Cuando por fin nos dieron la luz, llegó con una potencia de 410 en lugar de 220, y se quemó todo»

M.M.

SANTIAGO

27 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

En la localidad de Feáns, en la parroquia compostelana de Villestro, estuvieron casi 48 horas sin luz, con un intervalo entre las once de la noche del sábado y la mañana del domingo, cuando se comprobó que la potencia recibida era tan elevada que quemó gran parte de los electrodomésticos de la aldea. «Cuando por fin llegó la luz, nos dieron una potencia de 410 en lugar de 220, así que todo lo que estaba enchufado o que se puso en funcionamiento se quemó», comentó Ana Sixto. A otra vecina, el televisor de plasma, adquirido estas Navidades, se le quemó cuando su hija la encendió el domingo por la mañana. En otras viviendas, las neveras, las cadenas de música, los ordenadores, televisores, congeladores, freidoras y relojes empezaron a «echar humo» y se destrozaron sin que los vecinos pudieran entender qué estaba ocurriendo.

Uno de los residentes de la localidad, electricista de profesión, comprobó la potencia cuando vio algo raro y «bajó rápidamente el diferencial de la casa, lo que salvó muchos aparatos, pero los daños en toda la aldea son grandes», explicó Ana. Los vecinos no salen de su asombro, ya que consideran que durante toda la noche del sábado al domingo estuvieron en una situación de riesgo al tener una potencia tan elevada.

Al detectar el nuevo problemas, los afectados volvieron a notificarlo a Fenosa, pero «volvimos a estar sin luz hasta ayer domingo (por anteayer) a las ocho de la tarde». Durante todas estas horas «vivimos a la luz del candil y de las velas; no se podía usar ningún electrodoméstico». Las familias volvieron a revivir escenas más propias de hace siglos, comiendo a la luz de las velas.

Durante la mañana de ayer, algunos vecinos acudieron a las oficinas de Fenosa en Santiago para denunciar lo sucedido, con la esperanza de que se hagan cargo de los daños, aunque «nadie sabe nada, nadie ofrece ninguna información».

A los daños sufridos en los electrodomésticos de las treinta casas se sumarán los alimentos estropeados en las neveras y congeladores, al estar más de sesenta horas sin suministro eléctrico.