El comedor más escolar del mundo

SANTIAGO

Alumnado de infantil, primaria, ESO, bachillerato, formación profesional, y algunos docentes comparten servicios en el centro Compostela de Lamas de Abade

24 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El comedor del Centro Integrado de Formación Profesional Compostela cumple una doble función: se utiliza para prácticas del alumnado de Cociña y Servizos; y es uno de los establecimientos más singulares de la ciudad, y escolar donde los haya. En él comparten mesa y mantel alumnado de infantil y primaria del colegio público de Lamas de Abade; está abierto al de secundaria y bachillerato del instituto Lamas de Abade; al de formación profesional de los dos centros de ese barrio; y también lo utilizan en ocasiones docentes.

A diario se sirven una media de 170 menús, que se consumen en su mayoría entre las 14.20 y las 15.20 horas. Todo está a punto siempre, pero conseguirlo es resultado de una coordinación que implica a varios docentes y estudiantes. A las 9.50 una de las aulas de Cociña, integrada por 18 o 20 estudiantes y dos profesores empiezan en la cocina a prepararlo todo. Es el alumnado más avanzado -el de primer curso también usa la cocina para empezar a familiarizarse con los alimentos, en la disciplina de Técnicas Culinarias- y, bajo supervisión, comienzan a condimentar según se les indica. Benjamín Balsa y Santiago Crespo, docentes de Cociña, explican que siguen un libro de recetas elaborado en la USC, bajo la dirección del pediatra Rafael Tojo, aunque para elaborar ese volumen se hicieron fotografías y se probaron previamente los menús en el centro Compostela.

Benjamín Balsa afirma que se fían plenamente de la cantidad de calorías y de la excelencia dietética de esa obra, y tratan de cumplir con exactitud con las indicaciones y combinaciones que sugiere. Hay platos para tres temporadas -primavera, otoño e invierno- y variedad suficiente para no repetir dos días de la misma semana.

El comedor está dividido en dos zonas: la más grande, utilizada por una media de 110 escolares del colegio público de Lamas de Abade; y otra más pequeña, que utilizan sobre 60 estudiantes del IES Lamas de Abade, además del personal docente y discente del Compostela interesado en el servicio.

Cuatro euros

A los escolares de infantil y primaria les sirven dos platos y postre. El resto puede elegir entre tres primeros platos, tres segundos y variedad de postres. En ambos casos el menú cuesta cuatro euros.

Para preparar las mesas, servirlas y recogerlas se pone en movimiento un aula de Servicios, también con un profesor y sobre una veintena de estudiantes. Carlos Veiga, uno de los docentes que se ocupa de coordinar estas tareas, explica que comienzan los preparativos a las 11.50 y tiene ocupación para cuatro horas. Lo más complicado, afirma, es el gran volumen de comidas que se concentra en poco tiempo; pero se organiza todo como en un restaurante profesional y cada día hay un alumno que dirige a sus colegas y se encarga de distribuir las tareas para que todo funcione.

Los docentes coinciden en que se trata de una práctica idónea para la formación de futuros cocineros y camareros, de la que se obtiene una importante rentabilidad social y que satisface a todas las partes.