La Universidade programó un sinfín de actividades para conmemorar que en el 2009 se cumplen cuatro siglos de la primera observación del cielo con telescopio
17 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.«Todos somos polvo de estrellas», decía el astrónomo Carl Sagan. Seguramente por eso, el ser humano se ha sentido desde siempre atraído por las gotas de luz que cada noche brillan en el cielo. En el año de la Astronomía, que conmemora los 400 años que han pasado desde que Galileo Galilei apuntase por primera vez al cielo con su telescopio, la USC ha organizado un sinfín de actividades que «superan con creces» las pautas que ha sugerido la Unión Internacional Astronómica en la reunión inaugural del año internacional en París.
Se trata, sobre todo, de acercar al común de los mortales los avances científicos que se han dado alrededor de algo que según la opinión del vicerrector de Cultura, Elías Torres, es «patrimonio fundamental da humanidade»: conocer el universo que nos rodea. Así, la Universidade compostelana ha programado rutas nocturnas, observaciones del cielo, conferencias, reuniones con expertos frente a una taza de café o talleres y exposiciones alrededor de las estrellas.
El programa Astronomía na beirarrúa, que acerca la observación del cielo a las asociaciones culturales y vecinales, continuará a lo largo de este año, y a él habrá que sumar Descubre o ceo, una actividad que invita a la comunidad universitaria a hacer un paseo nocturno para conocer el cielo y determinar cuáles son los niveles de contaminación lumínica de la ciudad.
El Camino de Santiago, que se conoce también por el nombre de Vía Láctea, ha dado lugar a otro de los ambiciosos proyectos de la USC. Así, se está estudiando la idea de observar nuestra galaxia desde Santiago gracias a la reducción de la intensidad de la iluminación pública, algo en lo que el Concello ha colaborado hasta ahora.