El PP sostiene que la dispersión de servicios municipales no contribuye a mejorar la atención al ciudadano y la agilidad de la administración, sino todo lo contrario, por lo que aboga por su concentración en un nuevo edificio, ante la carencia de espacio de Raxoi. Para la oposición «urge» dar una solución y aunque entiende que el edificio de Estomatoloxía está bien situado, por su proximidad al Obradoiro, dice que quizá no sea adecuado del todo, por cuestiones de funcionalidad y operatividad y porque se debería procurar un edificio moderno que «lleve también la modernidad a la administración».
Modernización, precisamente, es lo que pidió ayer el concejal Ángel Espadas para la administración local, además de diálogo del gobierno con el personal municipal y transparencia con el ciudadano. El edil ha suspendido al ejecutivo local en las tres, al hacer balance de la gestión de las áreas cuyo seguimiento se encarga de hacer desde la oposición. Un balance que los populares quieren ir desgranando ante la próxima celebración del pleno sobre el estado del municipio, a finales de mes.
El «chiringuito»
Deportes y Festas son las otras áreas a las que está atento Espadas. Y si sobre la primera dice que no debería existir una concejalía específica, sino depender de Cultura, sobre la segunda sostiene que merece mejor tratamiento y atención por parte del gobierno, que la tiene como el área «maría». En cuanto a Festas, afirma que «no es bueno que un concejal perdure tanto tiempo en el cargo» como Xosé Baqueiro, «porque al final puedes caer en la monotonía», «y después de 14 años esto se convierte en el chiringuito de alguien o en un cortijo».
Sobre el área deportiva, afirma que las instalaciones son insuficientes y «poco versátiles», y la inversión para su mejora escasa, aparta de cuestionar el largo retraso de proyectos como los polideportivos de Fontiñas y Pontepedriña, el nuevo campo de fútbol de San Lázaro y el reparto de ayudas en el deporte base, que entiende «un claro ejemplo de clientelismo». Para Espadas, el gobierno «quizá esté dando los últimos coletazos a un ciclo político».