Raxoi considera que hay un problema entre la concesionaria y los trabajadores y teme un conflicto antes de junio
11 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El servicio de limpieza de la ciudad no pasa por los mejores momentos, y los trabajadores consideran que la empresa está tensando tanto la cuerda que puede terminar en un conflicto laboral. Lo más grave del asunto, según los operarios de Urbaser, es que varios de los servicios contratados por el Ayuntamiento no están funcionando o funcionan de forma precaria con la «complicidade do Concello». El problema es la falta de personal. El gobierno local explica que se trata de un problema interno entre empleados y empresa, cuando se está acercando el fin del convenio (vence en junio) suscrito tras la última convocatoria de huelga. Cree que los servicios se están cumpliendo, al menos en parte.
La concesionaria ya ha tenido a lo largo de su trayectoria varios conflictos, motivados esencialmente por las reivindicaciones laborales de los trabajadores o por distintos incumplimientos del convenio colectivo. En julio del 2005, mayo del 2007 y febrero del 2008 la ciudad ha vivido momentos tensos por el problema de la recogida. Y el personal avisa que los incumplimientos está de nuevo a la vista.
La insuficiencia de recursos humanos hace que algunos servicios que tenía que estar prestando la empresa no se realizan de la forma apropiada «e provoca que haya maquinaria que bota meses inmobilizada e alguna que non se chegou a utilizar dende que se mercou».
Una de las máquinas que no presta servicio es la barredora, que tendría que funcionar en turno de noche y hace meses que no está en la calle. Muy esporádicamente se mueve por las calles de la ciudad la denominada «motocaca», lo que hace que los excrementos animales se acumulen en determinados puntos. No entraron en servicio, según denuncian los operarios, los vehículos eléctricos para la recogida del vidrio y el punto limpio móvil. El lavado de los contenedores se encuentra asimismo en punto muerto.
Una de las actividades a mayores que tuvo que introducir Urbaser, tras acuerdo económico con Raxoi, es el servicio de riego. Con anterioridad se llevaba a cabo en los meses de verano, pero fue ampliado a todo el año. Los trabajadores denuncian que se está efectuando con el mismo personal que había y que tiene que detraerse de otros servicios. Y, además, que hay medios que son utilizados para realizar trabajos en contratas de otros Ayuntamientos.
Marta Álvarez-Santullano reconoce que el punto limpio móvil no funciona, pero aclara que la recogida de enseres se está realizando en todas las parroquias de forma tradicional, como se hizo siempre. La motocaca «sale a la calle. Yo la he visto». También le consta que salen las barredoras, otra cosa es el número de veces que actúan.
En todo caso, la edila (que ayer se encontraba en el extranjero) prefiere contrastar la situación con los técnicos para asegurarse de que los servicios se están cumpliendo de acuerdo a lo exigido. Recalcó que, pese a los indicios de funcionamiento de algunos de los citados por los trabajadores, ha de verificar su actividad a fin de desmentir o no las afirmaciones de los operarios en todos los aspectos.
No obstante, y al hilo de algunas de las deficiencias expuestas, Marta Álvarez-Santullano, subraya que «el comité de empresa tiene que preocuparse de que se cumplan las condiciones pactadas con la empresa».