La limitación de horas y las dificultades para entrenar en Santiago hacen que el club se plantee que el grupo que quedó segundo en Italia compita por otro municipio
03 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Que el fútbol mueve masas no es ninguna noticia, ni siquiera es algo discutible. Pero que además de las diferentes variedades del fútbol (fútbol-sala, fútbol 7, fútbol 11...) y las innumerables categorías y competiciones que cada fin de semana se disputan en los campos y pabellones de la ciudad existen otros deportes tampoco es discutible. Dentro de los mal llamados deportes minoritarios hay uno que ha aportado éxitos internacionales a la ciudad este verano y que cuenta en sus filas con 180 deportistas inscritos en el Club Deportivo de Fontiñas.
Este colectivo se quejaba ayer del trato recibido en el departamento de Deportes por los encargados de organizar el reparto de los tiempos en los pabellones deportivos de la ciudad. Aunque realizaron la petición de horarios el pasado mes de mayo no fue hasta el 1 de octubre cuando se conocieron los horarios disponibles para el club. Este retraso en la comunicación de la disponibilidad de pabellón supone tener en el aire las actividades extraescolares de los 180 niños del club. Una de las monitoras de patinaje, Teté Otero, comentaba que las familias no pueden organizar las otras actividades de tiempo libre y ocio mientras no conocen las horas y días de entrenamiento de patinaje.
Ahora, con el horario en la mano, indicaron que, aunque se dispone de algunas horas más que el año pasado, el problema es que el incremento horario no resuelve las necesidades de los patinadores más pequeños. Teté Otero asegura que la franja horaria se amplía hasta las diez de la noche, por lo que no es posible atender adecuadamente a todos los niños pequeños en horas adecuadas a sus edades. Cada día se reciben más solicitudes de familias que desean que sus hijos e hijas practiquen patinaje artístico, pero cada día también es más complicado atender las peticiones. Algunos grupos tendrán que compartir el mismo horario y, en determinadas horas, pueden estar patinado al mismo tiempo cuarenta niños. En el caso de las patinadoras individuales de competición, el número de horas que podrán entrar a la semana es insuficiente y, en el caso del grupo, serían necesarias seis horas semanales y solo contarán con tres, y una más siempre que la comparten con otro grupo.
A otro lugar
La situación es tal que la directiva del club está planteándose la posibilidad de que el equipo de competición se desplace para sus entrenamientos a otro municipio del entorno de Santiago, donde presumiblemente recibirán un mejor trato. Este traslado supondría también que no competirían a nivel nacional e internacional en nombre de Santiago. Desde el club se quejan de que manifestaron su disposición para utilizar otros pabellones, además del habitual de Monte dos Postes, pero que, sin embargo, la única respuesta a esta propuesta es que están ocupados por el fútbol. Los portavoces del club consideran que los responsables de los horarios menosprecian el patinaje y lo consideran como un deporte minoritario de segunda clase. Aseguraron que, en algunas ocasiones, se les han negado pabellones, alegando que estaban ocupados, pero que han comprobado que estaban vacíos. Al menos un grupo de patinadoras a título individual alquiló otro pabellón y entonces no tuvieron problemas.
Las monitoras apuntaron que, aunque no por escrito, informaron a los encargados de organizar el reparto de tiempos de las instalaciones que precisarían un pabellón para celebrar en diciembre una gala, y la respuesta obtenida fue que dependía del calendario del fútbol. El club se plantea organizar el campeonato nacional en el 2010, pero sospechan que no tendrán apoyos del Ayuntamiento.