03 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
El fútbol, el frío -rondando los diez grados- y el dinero fresco de principios de mes demoraron el comienzo de un botellón que tradicionalmente era masivo. Al cierre de esta edición, pasada la medianoche, pandillas de estudiantes se dirigían a cuentagotas hacia la Alameda.