Menos Santiago y Toledo, las urbes históricas tienen contenedores para evitar que la basura quede en las calles; la ciudad castellana está en vías de sumarse a este plan
20 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Ser una ciudad Patrimonio de la Humanidad no es algo de lo que pueda presumir cualquiera. Si bien es cierto que unas parecen preocuparse más que otras por cuidar este reconocimiento. Santiago y Toledo son ciudades que siguen exhibiendo sus basuras en su casco histórico. Con la diferencia de que, según fuentes del ayuntamiento toledano, la situación está «en vías de solucionarse», mientras que para Raxoi, «no hay otra solución».
Solo hace falta echar un vistazo a la zona patrimonial de algunas de las ciudades españolas de más alto standing para contemplar un amplio catálogo de soluciones al problema de las basuras a la vista de todos. La mayoría han optado por combinar los contenedores subterráneos con los de superficie.
En Alcalá de Henares desde hace más de tres años se han instalado varios contenedores soterrados en toda la zona centro, excepto en determinadas calles en las que han colocado contenedores de carga lateral y frontal. En otras ciudades, como Cuenca, Segovia o Córdoba, también convive la recogida de residuos subterránea con el convencional. Ya están tan acostumbrados que a algunos, como los cordobeses, les parece «de otro siglo» el sistema que padecen los santiagueses. Las autoridades salmantinas son mucho más radicales con el problema de la basura, llegando a sancionar a aquellos que no hagan uso de los contenedores soterrados o superficiales y dejen las bolsas en plena calle.
Problemas en Ávila
En Ávila, la composición del subsuelo, excesivamente rocoso, encarece y dificulta la instalación de los contenedores subterráneos, así que se ha optado por varios sistemas para la recogida de residuos. A pesar de las complejas obras, en el casco histórico se han podido situar cuatro grupos de islas residuales soterradas. Además de estos, existen varios contenedores convencionales a pie de calle. Y para aquellas zonas en las que sería imposible cualquiera de las dos soluciones anteriores, se permite dejar las bolsas en la calle a partir de las 10 de la noche. Pero también las hay como Ibiza, que desde hace cuatro años se ha decantado por una única opción: esconder sus basuras en contenedores soterrados. Ni contenedores, ni bolsas, cartones y vidrios, nada afea la ciudad mediterránea, tras decidirse por esta compleja pero eficiente opción.