El arte de la experimentación

Paula S. Fontáns redac.santiago@lavoz.es

SANTIAGO

La sala Galán fye ayer el escenario, a partir de las doce de la mañana, de una muestra abierta al público del proceso creativo que Iker Gómez desarrolló en el marco de su residencia artística en el Centro Coreográfico Galego (CCG). El coreógrafo mostró ante los profesionales y el público interesado una parte del proyecto La danza del cisne, en el que estuvo trabajando en julio durante su estancia artística en la Sala Galán, que ahora termina. Al finalizar la presentación, el artista hizo balance de esta residencia y compartió con los asistentes sus experiencias. El programa Artistas en residencia fue creado por el CCG con el objetivo de apoyar la creación, la investigación y la experimentación, tanto de artistas que trabajen en el ámbito de la danza, como de aquellos que, desde otras disciplinas artísticas, tengan como referencia la danza o las artes del movimiento. Los artistas residentes tienen a su disposición un espacio para desarrollar y presentar sus trabajos. Al mismo tiempo, también se les presenta la oportunidad de entrar en contacto con otras disciplinas artísticas. Futuros pilotos de Fórmula 1. Diez jóvenes amienses que participan en el Verán Activo de este año tuvieron la oportunidad de convertirse en pilotos de Fórmula 1 por unas horas, en las que se sintieron como el mismísimo Fernando Alonso. La cita tuvo lugar el pasado jueves en el circuito de Ordes, situado en el polígono industrial y compuesto de varios metros de curvas y rectas, en donde los coches de los conductores parecieron volar. Acompañado por dos monitoras, el grupo realizó varios recorridos por el circuito demostrando su capacidad para controlar la fuerte subida de adrenalina que se produce al volante de un coche a toda velocidad. Al final de la carrera los jóvenes que consiguieron los mejores tiempos fueron premiados con unas medallas. En las próximas semanas la juventud amiense podrá seguir participando en las distintas actividades que figuran dentro de la programación de verano. Entre otras cosas tendrán la oportunidad de practicar tenis de mesa, paint ball o asistir a clases de Photoshop, creación de blogs o diseño gráfico.

Los veinticuatro participantes en el programa Animalingua dejaron ayer por la tarde la capital compostelana para dirigirse hacia la granja escuela da Fervenza do Toxa, en Silleda. Allí los niños de entre ocho y once años vivirán una experiencia única, con la que se intenta que se expresen en gallego al mismo tiempo que conocen el funcionamiento de una granja o se inician en las tareas propias de una huerta o de un invernadero. Este campamento durará hasta el día 13 de agosto, cuando los niños regresen a sus casas para relatar todas las aventuras vividas. Entre todas las actividades tendrán una gran relevancia las relacionadas con los animales, lo que permitirá a los participantes conocer las diferentes especies que viven en la granja, así como su cuidado y características. Los pequeños santiagueses regresarán a casa siendo unos expertos granjeros.