Solo falta la firma y que no haya ningún problema de última hora con los flecos. Si no surgen imprevistos, en los próximos días concluirán las negociaciones que vienen manteniendo el Lobelle y el Interviú desde hace varias semanas para el traspaso del pívot internacional brasileño, al que todavía le queda un año de contrato en Santiago.
A diferencia de lo que sucedió a finales del pasado verano, cuando el conjunto madrileño forzó la máquina muy a última hora para tratar de incorporar a Betão, esta vez las gestiones comenzaron con mucho tiempo por delante.
Desde un primer momento se barajaron dos opciones: o bien tasar la operación en una cantidad o bien incluir alguna cesión para atenuar el desembolso.
En un momento cobró fuerza la posibilidad de una jugada a tres bandas. A sabiendas de que el Interviú no pierde de vista al jugador franquicia del Móstoles, Borja, el Lobelle planteó que acometiese ya ese fichaje y se lo cediese. La maniobra no cuajó, entre otras motivos porque las cantidades no acaban de cuadrar.
La vía en la que han avanzado los dos clubes en los últimos días contempla el pago de una cantidad de dinero y la cesión del ala pívot Dimas, uno de los jóvenes con más proyección de la cantera brasileña, que llegó al Interviú en diciembre. De este modo, el Lobelle haría caja y ya tendría cubierta la vacante que dejaría Betão, aunque son jugadores de distintas características.
La otra novedad que debería tomar cuerpo en cuestión de días es el regreso de Tomás de Dios para ocupar el hueco que dejará Venancio López. Solo falta que resuelva su total desvinculación del Leis.
Mientras no se solucione el traspaso de Betão y el relevo de Venancio López no se harán movimientos de cara al próximo curso. La presencia o no del pívot brasileño condiciona cualquier planteamiento y el nuevo técnico tendrá que marcar la planificación.