Raxoi cede a la Xunta la Casa de Acollida para un centro de atención a la mujer

La Voz

SANTIAGO

El edificio que hasta diciembre pasado albergó la Casa de Acollida de Mulleres Maltratadas pasará en breve a manos de la Xunta, que instalará allí el Centro de Recuperación Integral para Mulleres, un servicio autonómico desde el que se coordinarán las casas de acogida y las políticas para mujeres víctimas de maltrato en toda Galicia, basadas en un sistema coordinado de servicios, recursos y medidas de carácter social, laboral y económico.

Después de largos meses de trámite preparatorio para esta cesión, en los que la casa compostelana de acogida dejó de prestar servicio, la Xunta de Goberno Local daba ayer su aprobación a la concesión del inmueble en favor de la comunidad autónoma por un período de quince años, prorrogables por dos períodos consecutivos de otros cinco.

Sin embargo, la Xunta no podrá disponer de momento de todo el inmueble. Una parte del edificio está ocupada por la asociación vecinal de San Lourenzo, que no podrá irse hasta dentro de cuatro meses, según el portavoz de este órgano municipal, el nacionalista Néstor Rego. Pero la Xunta aprovechará este plazo para realizar el proyecto de remodelación y ampliación del edificio y tramitar la licencia de obra, con el fin de que el centro autonómico de atención a la mujer maltratada pueda estar listo dentro de un año.

Nuevo acogimiento

Para entonces, la Casa de Acollida volverá a funcionar en este mismo inmueble, pues una parte del edificio se reservará para prestar la atención que en diciembre pasado quedó en suspenso ante la previsión de entregar el local a Vicepresidencia de la Xunta. En la otra se instalará el Centro de Recuperación Integral para Mulleres.

Sin embargo, las mujeres de Compostela y su entorno volverán a disponer de un servicio de acogida antes. La Xunta lo pondrá en marcha en breve, un mes a lo sumo, según Néstor Rego, en respuesta a una petición del Ayuntamiento, que le ha cedido un piso de propiedad municipal para ello. El servicio se trasladará a San Lourenzo cuando abra el centro autonómico para el que se cede el edificio de la antigua Casa de Acollida.